Conoce la dureza del entrenamiento espartano

Entrenamiento de los espartanos

Como ocurre con todo en esta vida, si el cuerpo se acostumbra a un medicamento o a una actividad a la larga deja de hacer el mismo efecto que hacía en su inicio. Lo mismo ocurre con una rutina de ejercicios. Muchas veces no importa que aumentemos de forma considerable el número de series que hacemos, el músculo ya se ha acostumbrado a ese movimiento rutinario y es difícil que a simple vista podemos notar o ver grandes mejoras. Es en momentos como ese donde solo quedan dos opciones: aumentar series con la esperanza de que podamos notar cómo mejora nuestra musculatura o atajar de raíz el problema y probar nuevos entrenamientos un poco más duros mediante un entrenamiento espartano.

Normalmente pensamos en adoptar la segunda opción, incorporando nuevos métodos que pudieran ayudarnos respecto al resultado que buscamos. Esta práctica deportiva conocida como entrenamiento espartano os ayudará a mejorar aún más vuestro cuerpo. No obstante, solo los más experimentados con el deporte pueden asumir este tipo de entrenamiento debido a su dureza y a la necesidad de tener una adecuada capacidad pulmonar, así como mucha fuerza en todo el cuerpo.

¿Qué es el entrenamiento espartano?

Por su nombre invita a pensar que nos convertiremos en uno de los 300 de Leónidas y haremos frente a los persas. Aunque los tiros van por ahí. Evidentemente no se le conoce así por ser el entrenamiento que hacían los antiguos espartanos, pero sí fue bautizado así por sus creadores, Dan John y Mark Twight. Ellos son los mismos que estuvieron detrás del entrenamiento de todos los protagonistas de la película 300, los cuales consiguieron ese cuerpo tonificando y torneado en un tiempo récord gracias a esta rutina de ejercicio. Esta puede ser muy dura porque busca trabajar grandes grupos de músculos hasta producir casi la fatiga mientras dejamos poco tiempo de descanso entre ejercicio y ejercicio. Es decir, lo que viene siendo una rutina solo apta para verdaderos espartanos que no temen las agujetas, los fallos musculares o al cansancio extremo que puede provocar.

Indicaciones

Como decíamos, este tipo de entrenamiento no es apto para principiantes o para personas que están en baja forma por muchos factores. El primero es que seguramente no puedan cumplir con las repeticiones y series que marca estos ejercicios, como por ejemplo las dominadas. La otra razón es por su gran dureza. Los músculos se someten a mucha fuerza y esto deriva en que alguien que no esté acostumbrado al deporte pueda sufrir una grave lesión o un desgarro muscular que puede afectar a la zona durante días e incluso semanas.

Tampoco podemos olvidarnos de las personas que han sufrido problemas cardíacos. El entrenamiento espartano es capaz de llevar el corazón al máximo de sus posibilidades en unas cuantas repeticiones. Por ello no es recomendable para personas que han sufrido infartos o tienen taquicardias, porque el pulso se acelera de forma astronómica y si paden problemas coronarios puede provocar desmayos o efectos más graves en el corazón.

Espartanos después del entrenamiento

Así es la rutina espartana

En el entrenamiento espartano hay dos reglas que debemos cumplir pese a quien pese: no importa el dolor o cansancio, hay que seguir haciendo las repeticiones hasta acabar, y entre serie y serie tienes que descansar lo mínimo posible. Así que la idea de descansar 60 segundos entre serie y serie en esta ocasión se reduce a 30 segundos o incluso 20, demostrando así la dureza de este entrenamiento.

Existen diferentes ejercicios para trabajar los diversos músculos el cuerpo, como por ejemplo las sentadillas, abdominales, flexiones o el levantamiento de pesos. Por eso nosotros os queremos mostrar algunos de los ejercicios más duros con el objetivo de que podáis apreciar la dificultad de este entrenamiento.

Dominadas que mejorarán tus brazos

Es, sin duda, uno de los ejercicios más difíciles. Esta rutina no solo consiste en “colgarse” de una barra, hay que lograr elevar el cuerpo hasta que el pecho toque la barra mientras nuestros pies quedan suspendidos en el aire. La primera dominada es muy fácil… pero para este entrenamiento hay que hacer 2 series de 20 cada una. La cosa ya no parece tan fácil, ¿verdad?

Saltos para potenciar tus piernas

No, para esta rutina del entrenamiento espartano no necesitamos una cuerda o una comba para saltar. Lo que requerimos es un escalón, pero no un step cualquiera, sino uno que mida como mínimo 60 centímetros. Para ello podemos utilizar un bloque de madera o un banco muy estable para evitar desequilibrarse. En esta rutina abrimos un poco las piernas y las flexionamos para tomar impulso y saltar sobre el bloque de madera. Luego, acto seguido, saltamos para bajar al suelo y volver a flexionar las piernas para subir… ¡en 2 repeticiones de 25 veces cada una!

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Acerca de Flor Milano

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