Dormir, mitos falsos que deben derribarse

Mitos sobre dormir

Dormir es una de esas acciones que todos, en mayor o menor medida, realizamos. A su alrededor existen muchos falsos mitos que se han ocupado de alterar la experiencia de descanso de las personas a lo largo y ancho del mundo. Ciertas creencias influyen en cómo duermen las personas y en cómo descansan debido a ello. Son mitos que pueden llegar incluso a molestar, dado que hay individuos que tienen una particular relación con el sueño, alcanzando los extremos de forma irremediable, durmiendo demasiado o durmiendo muy poco. Hoy trataremos los mitos falsos sobre esta acción para intentar aportaros un poco de ayuda a la hora de conseguir alcanzar el equilibrio cada vez que os metáis en la cama.

Dormir no es una tarjeta de puntos

A veces nos intentamos engañar a nosotros mismos pensando que dormir es como si tuviéramos una tarjeta de puntos que fuéramos rellenando cada día. Pensamos que si los dos primeros días de la semana dormimos mucho, luego podremos estar dos días sin dormir nada de nada. Pero obviamente, esto no es cierto. O creemos que si no dormimos durante esos dos días, luego tendremos que dormir el doble para recuperarnos. Hay personas que incluso calculan las horas de sueño que se dejan durante la semana para luego ajustar el horario durante el fin de semana, pensando en que todo estará más equilibrado en su vida por hacer esto. Pero la realidad es distinta. Si hoy dormimos seis horas en vez de ocho horas, no habrá forma de recuperar ese margen de dos horas de las recomendables diarias que hemos perdido.

Por otro lado, esto es bueno tenerlo en cuenta, porque seguro que reducís el nivel de estrés. Hay personas que se convierten en “morosas del sueño”. Se utiliza este adjetivo para esos individuos que cada día tienen en cuenta lo que van debiéndose así mismos para recuperarlo “otro día”. La vida es tan complicada a veces que esas deudas de sueño se pueden acumular incluso durante meses. ¿Pensamos que eso tendrá algún tipo de efecto en nuestro cuerpo? Imaginémonos como un sistema que se reinicia a diario, lo que hagamos hoy nos influirá hoy, pero no mañana, pasado o al día siguiente. Por eso no sirve con dormir 18 horas un sábado para luego pasar la semana sin dormir. Seguramente ese sábado, después del empacho de dormir, tengamos más sueño si cabe.

Dormir me convierte en un súper hombre

Fantasías las justas. Si durmiendo 8 horas eres capaz de obtener una puntuación de 80 en un examen, durmiendo 15 horas tu puntuación seguirá siendo de 80 puntos, ni más ni menos. Descansar más no consigue que obtengamos nuevas habilidades o más talento en lo que hacemos. Nuestro cuerpo tiene un nivel de descanso que una vez se alcanza ya está cumplido y no hay forma de aportarle una carga extra de descanso. Es como lo mismo que ocurre al ingerir vitaminas complementarias. Sabemos que podemos tomar pastillas supletorias, pero si nuestro cuerpo tiene un nivel máximo de vitamina C, una vez lo alcancemos todo lo demás no servirá de nada por mucho suplemento que tomemos. El excedente se expulsará del cuerpo una vez vayamos al baño. Nuestro cuerpo sabe que debe estar en equilibrio y que por eso no se debe exceder en ninguno de sus aspectos.

Dormir la siesta

La siesta cuanto más larga mejor

Todo es relativo. Normalmente lo de que una siesta más larga es mejor es cosa de que lo digan ciertas personas que aprovechan la siesta para hacerlas largas como un día sin pan. Pero la siesta, de lo que se puede hablar largo y tendido, no funciona así. Hay un periodo recomendado de entre 15 y 20 minutos, aunque hay casos específicos de personas que por su estructura de descanso sí requieren periodos más largos, dado que un sueño más reducido lo que hace es dejarlas más cansadas. Nosotros seguro que ya sabemos si somos de estas personas y si, por lo tanto, tenemos que dormir más cuando nos echamos la siesta. Pero si dormimos 1 hora o dos horas de siesta y nos despertamos con dolor o sin saber dónde estamos, es que habremos dormido demasiado.

Me canso y duermo mejor

Hay quienes creen que cansados van a dormir mejor. Hay que decir que el sueño no es de mayor o menor calidad porque estemos más o menos cansados. Al cuerpo le cuesta más desconectar y dormirse si hemos realizado una fuerte actividad física antes de dormir. Pero de nuevo, depende de la constitución de cada persona, dado que hay casos que demuestran que en ambos lados se pueden apreciar excepciones. Pero si nos remitimos a la lógica, el cansancio no debería ser un patrón. Esto nos lleva a comentar el caso de las relaciones sexuales, en las que todo esto tiene mucho sentido. Aquí se produce un efecto contradictorio, dado que a los hombres sí les lleva a dormir antes, mientras que a las mujeres las mantiene despiertas. Esto se explica debido a que a la mujer se le produce un estímulo duradero que le impide dormir, cosa que en el hombre no ocurre.

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Acerca de Flor Milano

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