Dormir mejor, ideas para conseguirlo

Como dormir mejor

Hay pocas cosas mejores para nuestra vida y organismo que dormir mejor. Tenemos que acostumbrarnos a hacerlo porque es algo que repercute de manera muy positiva en nuestra vida. Cuanto mejor dormimos más sanos estamos y más posibilidades tenemos de disfrutar del día de manera enérgica y satisfactoria. Por eso hoy os vamos a dar una serie de ideas que os permitirán, de una vez por todas, comenzar a dormir mejor. Y recordemos, ante todo, que dormir mejor no es un sinónimo de dormir más. Son conceptos distintos sobre los que hay que hablar inicialmente, dado que puede conducir a error.

Dormir mejor cambiando la dieta

Lo que comemos y lo que bebemos afecta mucho a cómo dormimos. Tengamos claro que comer y beber son pasos que están muy relacionados con el sueño. Por ejemplo, debemos evitar por todos los medios que se nos ocurran (hasta rechazando grandes propuestas) las cenas pesadas. Nunca hay que cenar más de la cuenta ni hacerlo con platos que sean demasiado pesados o estén muy cargados. Los cielos del sueño son muy sensibles y si el estómago está trabajando a pleno rendimiento no vamos a permitir que hagan su trabajo de una manera satisfactoria. Por otro lado, tendréis muchas más posibilidades de sufrir dolores de barriga o que os repita la comida si os vais a la cama después de una cena extrema.

Con las bebidas tenemos un problema similar. Se cree que si bebemos alcohol por la noche vamos a tener más facilidad para dormir. Esto es un mito, dado que lo que hacemos es dormir, pero con una mala calidad. El alcohol se ocupa de que nos durmamos antes, pero no garantiza que vayamos a dormir de la manera en la que deberíamos hacerlo. Lo que ocurre es que el sueño es más inestable y que la fase REM tarda mucho más en llegar. De esta manera, nuestro sueño se complicará y no descansaremos de la misma manera.

Tampoco podemos permitirnos el lujo de beber gran cantidad de líquido antes de irnos a la cama. Pongámonos en la situación de que cenamos y luego nos bebemos medio litro de refresco, zumo o leche. No es recomendable hacerlo. Ni siquiera deberíamos beber tanta agua de ninguna de las maneras, puesto que puede afectar al sueño. Estar hidratados es imprescindible, pero todo hay que hacerlo con cierta sensatez, porque cuando más bebamos más posibilidades habrá de que tengamos que levantarnos al baño durante la noche.

Como último consejo relacionado con la bebida, evitemos la cafeína en cierto rango. Es recomendable que la tomemos por la mañana e incluso podríamos hacerlo a primera hora de la tarde, pero es algo que tiene que salir de nuestro sistema a final de tarde y por la noche. Ya sabéis que la cafeína tiene un papel importante en cuanto a evitar que podamos dormir con facilidad.

Mujer dormida

Otros consejos que deberíais recordar

El deporte es bueno a casi cualquier hora del día. Decimos “casi” porque no es nada bueno que lo practiquemos antes de dormir adecuadamente. El margen de horas que deberíamos tener en cuenta es de unas 3. Si hacemos deporte o ejercicio antes de irnos a la cama lo que haremos será darle al cuerpo una dosis de estímulo para mantenerse despierto. De manera contraria, quienes intentan no quedarse dormidos sí introducen el ejercicio en sus rutinas, así que podéis imaginar que su importancia es elevada.

También tenemos que quitarnos el hábito de fumar, porque produce un efecto estimulante en nuestro cuerpo como primer motivo. El segundo motivo se intenta obviar en los casos en los que las personas defienden que fumar quizá no es tan malo. Nos referimos a que fumar y la nicotina pueden producir efectos nocivos en la capacidad de respiración de las personas, por lo que durante la noche, mientras dormimos, es algo que nos podría pasar factura y afectar a que no durmamos bien.

Acabaremos con algo que no siempre respetamos o que quizá hasta nos sorprende un poco. Para dormir más fácilmente tenemos que evitar hacer otras cosas en la cama que no estén relacionadas con el sueño. Nos tendríamos que acostumbrar a no llevarnos el móvil a la cama, a no jugar con el tablet o la consola estando tumbados o incluso a no leer las últimas páginas de nuestro libro favorito mientras conciliamos el sueño. Algunos de estos elementos, que son solo ejemplos en realidad, pueden afectar a la predisposición de nuestro cuerpo para dormir, mientras que en otros casos el motivo de no relacionarlos con la cama es meramente psicológico. Tenemos que introducir un pensamiento común en nuestra vida en la cual la cama sea sinónimo de dormir mejor, sin más. Si nos acostumbramos a que la cama se convierta en un santuario para el sueño será algo mucho más positivo y favorable para nosotros.

Compartir en Google Plus

Acerca de Flor Milano

Deja una Respuesta

¡Sé el primero en comentar!

avatar

wpDiscuz