Dolor en la cervical: causas y síntomas

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Una causa común del dolor cervical

es la tensión o distensión muscular. Cuando esto ocurre, las actividades diarias son las responsables. Tales incluyen: encorvarse sobre un escritorio durante horas, tener una mala postura para ver televisión o leer, colocar el monitor de la computadora demasiado alto o demasiado bajo, dormir en una posición incómoda o torcer y girar el cuello con sacudones cuando se hace ejercicio.

Las caídas o accidentes extremos pueden causar lesiones cervicales graves, como fracturas de las vértebras, latigazo cervical, lesión de los vasos sanguíneos e incluso parálisis.

Otras causas del dolor en las cervicales

• Fibromialgia

• Artritis cervical o espondilosis

• Ruptura de disco

• Pequeñas fracturas de la columna por osteoporosis

• Estenosis raquídea (estrechamiento del conducto raquídeo)

• Esguinces Infección de la columna (osteomielitis, disquitis, absceso)

• Cáncer que compromete la columna

¿Cuándo realizar una consulta médica?

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Un dolor en la cervical puede ir desde una simple contractura hasta una enfermedad grave. Por este motivo, no siempre es motivo de consulta médica. Es por eso que te mostramos cuáles son los síntomas que debes tener en cuenta para visitar al médico.

Recuerda que el profesional de la salud sabrá diagnosticar bien lo que tienes y te dará el mejor tratamiento.

• Tiene fiebre y dolor de cabeza, y si el cuello está tan rígido que no puede tocarse el pecho con el mentón.

• Esto puede indicar meningitis.

• Llame al número local de emergencias (como el 911 en los Estados Unidos) o trasládese a un hospital.

• Tiene síntomas de un ataque cardíaco, como dificultad para respirar, sudoración, náuseas, vómitos o dolor en el brazo o la mandíbula.

• Los síntomas no desaparecen en una semana con cuidados personales.

• Presenta entumecimiento, hormigueo o debilidad en el brazo o en la mano.

• El dolor en el cuello fue causado por una caída, un golpe o una lesión (si usted no puede mover el brazo o la mano, procure que alguien más llame al número local de emergencias, como el 911).

• Presenta inflamación de los ganglios o una protuberancia en el cuello.

• El dolor no desaparece con dosis regulares de analgésicos de venta libre.

• Tiene dificultad para deglutir o respirar junto con el dolor en el cuello.

• El dolor empeora cuando usted se acuesta o lo despierta en la noche.

• El dolor es tan fuerte que usted no puede estar cómodo.

• Pierde el control de esfínteres.

Vía: medlineplus.com

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Acerca de Daniela Deicas

Comunicadora social, periodista, trabajadora en varios rubros, redactora por naturaleza... Siempre buscando más, de eso se trata.

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