La dieta de los colores, consejos para adelgazar a la última moda

La dieta de los colores fruta

A lo largo de nuestra vida todos hemos hecho más de una dieta. Mantenernos sanos no es nada fácil, entre otras cosas porque requiere una gran fuerza de voluntad. Por eso siempre estamos pendientes de las últimas dietas que van apareciendo en el mundo entero, como en este caso la dieta de los colores. Es posible que ya la hayáis oído en algunas ocasiones, pero hoy te daremos detalles concretos para que la descubras a fondo.

Dieta de los colores, sorpresas para todos

Tenemos claro que hoy te vamos a sorprender con esta dieta fácil y sencilla, en la que no tendremos restricciones de ningún tipo. Sí, como lo oyes, una dieta en la que podemos tomar todos los alimentos que queramos. Se trata de la nueva fórmula para adelgazar que viene desde Estados Unidos y que ha sido abordada en distintas publicaciones, como el libro homónimo de Montse Folch. Lo único que tendremos que hacer es clasificar los alimentos por colores y delimitar la cantidad de raciones que nos vamos a tomar durante el día.

¿Cómo clasificamos los alimentos?

Estamos acostumbrados a clasificar los alimentos normalmente según las sustancias que contengan, grasas, proteínas, azúcares… Puede ser un poco complicado, así que no está de más tener una base que nos permita simplificarlo. En el libro que hemos mencionado se enseña un método de clasificación más simple con el que nos quedará claro qué productos debemos tomar en cada momento. Simplemente tenemos que apostar por los colores.

Para clasificar los alimentos se utilizan los colores más básicos. El rojo va a delimitar los productos que contengan proteínas, tanto animales como vegetales. El amarillo se usa para los alimentos ricos en azúcar y los hidratos de carbono. A las grasas les ha tocado el color marrón. El azul establece los líquidos y los condimentos y finalmente el verde será para los vegetales, frutas y verduras. Fácil ¿no? Hasta aquí perfecto, pero en realidad la clasificación sigue siendo muy genérica porque no conocemos qué tipo de productos corresponden a cada uno de los colores.

Gracias a lo que leemos en el libro podemos entenderlo mucho mejor. Los alimentos que forman parte del color rojo pueden ser las alubias, los garbanzos, las lentejas o las habas. Aquí también se encuentran las carnes de buey, conejo, ternera o cerdo y se incluyen pescados como la lubina o la sardina, entre otros. El grupo amarillo lo componen frutas como las fresas, ciruelas, higos, mandarinas, piña o plátanos, aunque hay sitio para verduras como la berenjena y la zanahoria. Con respecto a las grasas, dentro del color marrón podemos encontrarnos las aceitunas, cacahuetes, almendras y el aguacate. No te olvides de incluir las salsas, sobre todo la mayonesa. En el grupo del color azul, donde se incluyen los líquidos está la mostaza, el orégano o el perejil. De igual modo, debes incluir en esta sección bebidas como el té o el café siempre que sea descafeinado y por supuesto el agua, la bebida por excelencia.

dieta de los colores verde

Una dieta para cada persona

Teniendo clara la clasificación de los alimentos va a ser muy sencillo poder establecernos una dieta sana y equilibrada. Lo único que tenemos que hacer es elegir los colores adecuados en cada momento, y lo mejor de todo es que no tenemos restricciones de nada. Eso sí, hay que tener en cuenta las raciones que vamos a tomar de cada uno, puesto que no podemos pasarnos para no romper ese equilibrio.

En el caso de las mujeres, el libro explica que las pautas que debemos seguir es de tres alimentos del grupo rojo, tres del amarillo y otros tres del marrón. Por su parte el grupo verde es de consumo libre, pudiendo tomar todas las cantidades que queramos. Podemos repartir los alimentos de cada grupo en cualquier momento del día, pero si por ejemplo en el almuerzo tomamos 2 del color rojo ya sabemos que para la cena solo nos quedará una ración del mismo y así actuaremos con los productos de los demás grupos de colores.

Los colores nos ayudan

España no es precisamente uno de los países en los que se coma peor. De hecho la dieta mediterránea es muy saludable, aunque la mayoría de los españoles caemos en el error de comer demasiada cantidad de comida. Hay que reducirla para no pasarnos de la fórmula establecida por esta dieta, porque en ese caso no estaremos aprovechándonos de sus grandes ventajas.

Y si tenéis dudas, no hay que olvidar que los colores nos pueden permitir muchas otras combinaciones al margen de la que hemos mencionado. No es obligatorio que sigamos la fórmula que os hemos indicado, dado que hay otras variantes que también pueden funcionar muy bien dependiendo de nuestras características. La flexibilidad de la dieta de los colores la convierte en una de las tendencias más interesantes.

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