Deporte para los adolescentes, recomendaciones

Deporte para adolescentes

No es que el deporte solo lo debamos practicar en algún momento determinado de nuestra vida, puesto que en realidad lo necesitamos junto a nosotros incluso cuando somos más mayores, pero hoy nos vamos a centrar en un caso específico. Hablamos del deporte para los adolescentes, algo que es habitual que quede apartado, puesto que sabemos que los jóvenes en ese momento de su vida tienen cosas “más importantes” en las que pensar. Como padres de adolescentes seguro que os gusta saber qué les podéis decir para que se animen a hacer deporte, así como las actividades que pueden realizar de manera más beneficiosa para ellos. Todo esto lo vamos a tratar en las próximas líneas.

Deporte para los adolescentes, las claves

Un error común en el pensamiento de los adolescentes es que el deporte queda reducido a aquellas personas que necesiten perder de peso. Los jóvenes pueden ser muy cuadriculados en algunos aspectos y por mucho que les repitamos una y otra vez que están equivocados, seguro que no nos entienden. Pero tenemos que insistir un poco y hacerles saber que el deporte en la adolescencia es muy importante para evitar enfermedades, así como para mantener un nivel de vida totalmente saludable. Uno de los principales problemas con los que se encuentran los adolescentes es la depresión. Quizá nosotros no entendamos qué es lo que les deprime o qué les hace sentir mal, porque eso es una realidad, pero no por ello sus problemas son menores a los que podamos tener nosotros. Por lo tanto, recomendamos mucha comprensión y decirles que con un poco de deporte también se pueden superar las depresiones de una manera más eficiente, dado que el organismo transmite sentimientos positivos que ayudan a ello.

Un entrenamiento muy saludable

Como adolescentes los jóvenes tienen unos requisitos específicos sobre la manera en la que hacen deporte. No siguen los mismos patrones que una persona que ya tenga cierta edad y que haya encontrado la estabilidad haciendo deporte todos los días después del trabajo (por poner un ejemplo a grandes rasgos). Un adolescente se lo tiene que tomar a su propio ritmo.

Antes de comenzar tendrá que calentar, algo en lo que sí se coincide con el deporte en cualquier otro momento de la vida. Es importante calentar el cuerpo para no sufrir después lesiones ni dolores. Un calentamiento suave en el propio gimnasio ayudará a que el adolescente pueda terminar la práctica deportiva de la mejor manera posible. Después de esto, cuando su cuerpo ya se encuentre en calor y pueda afrontar un reto mayor, recomendamos una sesión de cardio. El cardio es el plato fuerte de su menú deportivo para adolescentes, confiando en él para mejorar la circulación sanguínea o su capacidad de respiración. Os recomendamos que sugiráis al adolescente que busque la variedad a la hora de hacer cardio, porque si repite siempre lo mismo se terminará cansando. Lo mejor es correr, hacer natación, participar en clases de danza o asistir a otras actividades relacionadas. La bicicleta es otra buena opción. El objetivo es buscar distintas posibilidades y ajustarse a ellas dependiendo del caso.

Adolescente en bicicleta

Después del cardio le recomendaremos al adolescente un poco de resistencia. Pero tampoco queremos que se le pongan unos músculos enormes. Puede hablar con un entrenador del gimnasio para que le guíe respecto a lo que hacer en cada momento, pero lo más probable es que haga levantamiento de pesos pequeños y que así refuerce la resistencia poco a poco. Esto ayudará a seguir dando trabajo al cuerpo y a que después los ejercicios de estiramientos resulten mucho más eficientes, siendo con ellos con los que tendrá que terminar la sesión.

¿Y la comida?

Algunos adolescentes piensan que llevar una vida sana y hacer deporte son factores que implican también que solo podrán comer verduras y frutas. Pero nada más lejos de la realidad. Y es importante que seamos conscientes de lo fundamental que es que el adolescente lo sepa. Es recomendable que su dieta esté equilibrada, pero debemos tener en cuenta que con el deporte va a consumir muchas calorías, así que no podemos poner freno a la ingesta de alimentos a lo largo del día. Lo último que queremos es que un adolescente sano termine teniendo problemas en su físico debido a que el cuerpo quema más de lo que ingiere. Si no lo necesita, no hay que tomar medidas drásticas.

Incluso en este sentido podéis compartir con él la posibilidad de que de vez en cuando, al salir con los amigos por ejemplo, pueda seguir disfrutando de la habitual comida basura a la que los adolescentes están acostumbrados. Intentar quitarle esto de golpe es una utopía, por lo que es mejor permitir su consumo de una manera controlada. Al fin y al cabo, son adolescentes, y por mucho que nosotros tengamos una cosa en mente, ellos van a actuar siempre bajo su propio criterio. Lo único que hay que intentar es que el deporte para los adolescentes también acabe estando entre sus intereses.

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Acerca de Flor Milano

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