Dejar a los niños que elijan qué verduras desean comer podría aumentar el consumo de este tipo de alimentos en la población infantil

Si tienes familia, con niños, y te cuesta hacer que consuman verduras, quizás sería una buena decisión dejarlos a ellos que elijan qué vegetales quieren comer. Según un reciente estudio de investigadores de la Universidad de Granada, esta libre elección podría hacer que la ingesta de vegetales sea mayor.

Así también, del trabajo se desprendió que el sabor amargo del calcio, mineral muy presente en verduras como las espinacas y acelgas, las coles, la cebolla y el brócoli, puede ser uno de los motivos principales por los que los niños los rechacen. De aquí que también sea buena idea añadir otro sabor extra.

Para realizar este estudio experimental, los autores españoles analizaron los principales factores determinantes del consumo de verdura en pequeños de menos de seis años de edad, y evaluaron la eficacia de una estrategia llamada “Provisión de elección“, que consiste precisamente en permitir que sean los pequeños los que escojan en cada comida qué tipo de verduras desean comer.

En específico, se trabajó sobre unos 150 niños de cuatro colegios públicos de Granada. Los investigadores pudieron así comprobar que con esta estrategia de libre elección de verduras, el consumo de las mismas había aumentado hasta en un 80 por ciento.

Además, observaron que estos menores habían ingerido unos 20 gramos más por cada comida, lo que suponía en total una media de 40 gramos más al día.

La autora principal de esta investigación fue Paloma Rohlfs Domínguez, del Instituto de Neurociencias de la Universidad de Granada, y el trabajo fue dirigido por el profesor Jaime Vila Castelar, del departamento de Personalidad, Evaluación y Tratamiento Psicológico.

Por otro lado, y como se adelantó, de este trabajo se reveló que la reticencia de los niños al consumo de algunas verduras podría provenir del sabor amargo de los glucosinolatos contenidos en las verduras, indicado por la sensibilidad hacia el componente químico 6-n-propylthiouracil (PROP). De igual manera, el sabor amargo del calcio también influiría muy negativamente en este sentido.

Quizás sea entonces una buena medida dejar a tus niños que elijan qué verduras desean comer para aumentar su consumo. Bien valdrá la pena intentarlo.

Vía Elmundo

Compartir en Google Plus
Periodista general recibida en TEA Mar del Plata, en el año 2005, con promedio distinguido.Actualmente soy editora de contenidos para las redes de Bitablog y Smallsquid. También he escrito para otras, como el Sobre de los Blogs. Desde mis inicios, me ha atraído todo la relacionado con Internet y los medios digitales, así como el mundo de la salud y el bienestar, del turismo y los viajes, la comunicación y la cultura en general.

Deja una Respuesta

¡Sé el primero en comentar!

avatar

wpDiscuz