De los minerales más importantes: calcio, fósforo y magnesio

En un post anterior de Vitadelia veíamos algunos datos sobre los minerales

, pues bien siguiendo con el tema debemos decir primero que se clasifican en dos grandes grupos: macrominerales y microminerales, según la cantidad que el cuerpo requiera.

Así, en el primer caso, debemos consumir en mayor proporción para suplir las necesidades básicas, mientras que en el segundo, con menos cantidad será suficiente.

Dentro del universo de los minerales, el calcio es uno de los más importantes. En este caso, se requieren de unos 1.500 gramos de calcio al día (aunque varía según la edad y sexo), lo que se destina en su mayoría a los huesos y dientes, aunque también interviene en otros procesos como la contracción muscular, la excitabilidad nerviosa y en la coagulación de la sangre.

Este mineral puede encontrarse en varias fuentes, más allá de los lácteos, en vegetales y semillas, tales como el brócoli, la acelga y espinacas, la soja y todos sus derivados, el sésamo, las leches de almendras y avena, ciertas algas, frutos secos y ciertos tipos de pescados.

La falta de calcio puede llevar a raquitismo, osteoporosis, osteomalacia (ablandamiento de los huesos) y convulsiones, entre otros. La asimilación del calcio está relacionada con la correcta proporción de vitamina D también.

El fósforo: el organismo necesita unos 860 gramos por día (el 80 por ciento va a los huesos). No sólo forma parte de los huesos y dientes, sino también que interviene en la actividad nerviosa y muscular. También cumple un rol esencial en el almacenamiento y la utilización de la energía.

El fósforo se puede incorporar a través de carnes, huevos y lácteos, pero también en fuentes vegetales como frutas desecadas y frutos secos, cereales integrales y legumbres. Su carencia puede llevar a una debilidad y desmineralización ósea.

El magnesio, es el tercer y último mineral que comentaremos en esta entrega: se requiere de unos 25 gramos de magnesio cada día, y también se ubica en los huesos. Interviene también en la síntesis de las proteínas y es importante para la transmisión de los impulsos nerviosos. Aumenta la secreción de bilis.

Puede encontrarse principalmente en verduras y legumbres verdes, frutas, frutos secos, cereales integrales y cacao. Su carencia puede llevar a problemas en el desarrollo y crecimiento (en los niños), alteraciones en el comportamiento, espasmo y debilidad general.

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Periodista general recibida en TEA Mar del Plata, en el año 2005, con promedio distinguido.Actualmente soy editora de contenidos para las redes de Bitablog y Smallsquid. También he escrito para otras, como el Sobre de los Blogs. Desde mis inicios, me ha atraído todo la relacionado con Internet y los medios digitales, así como el mundo de la salud y el bienestar, del turismo y los viajes, la comunicación y la cultura en general.

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