Datos importantes sobre la desnutrición en la tercera edad

La desnutrición es un problema que afecta a nuestro organismo porque no recibe los nutrientes que necesita para mantener las funciones diarias de manera normal.

Si el nivel de desnutrición es alto, puede generar que nos enfermemos con más frecuencia. Si esto sucede en personas de la tercera edad, las consecuencias son más graves, ya que se trata de una etapa de la vida en la cual le cuesta mucho más trabajo a nuestro cuerpo generar defensas.

Veamos qué genera en las personas mayores de 60 años un diagnóstico de desnutrición.

Problemas que causa la desnutrición

La desnutrición en adultos de edad avanzada puede dar lugar a una serie de problemas de salud, entre ellos:

• Pérdida de peso involuntaria

• Cansancio y fatiga (sensación de no tener energía)

• Debilidad muscular o pérdida de fuerza

• Depresión

• Mala memoria

• Sistema inmunitario débil, lo que conlleva un riesgo más alto de contraer infecciones

• Anemia

Los adultos mayores que se encuentren desnutridos corren un riesgo mayor de sufrir caídas y golpes graves. Son los que concurren con más frecuencia al médico, a la sala de emergencias y al hospital. Por otro lado, no logran recuperarse de las cirugías ni de otros procedimientos con la misma rapidez que los adultos bien nutridos.

Causas de la desnutrición en los adultos de edad avanzada

La desnutrición se produce cuando una persona no tiene suficientes alimentos o no come suficientes alimentos saludables. También influyen la cantidad y el tipo de alimentos que come a diario.

Las causas son:

Problemas de salud:

Es usual que se padezcan enfermedades que deriven en la pérdida del apetito o que dificulten la ingestión de alimentos. Otro tema, es cuando deben seguir una dieta restringida por problemas de salud como diabetes o hipertensión. Los inconvenientes por falta de piezas dentales importantes logra que se les dificulte masticar o tragar los alimentos.

Medicamentos:

Ciertos medicamentos pueden disminuir el apetito o alterar el sabor y el aroma de los alimentos.

Bajos ingresos:

A algunos adultos de edad avanzada les puede resultar difícil pagar comestibles sanos y nutritivos, como las verduras y los pescados.

Discapacidad:

Los adultos de edad avanzada que tienen demencia o alguna discapacidad física no pueden comprar sus propios comestibles ni cocinar para sí mismos. Además, no se controlan en la cantidad de comidas diarias.

Alcoholismo:

El alcoholismo disminuye el apetito y no permite que el cuerpo absorba los nutrientes de los alimentos.

Depresión:

Los adultos mayores que sufren depresión al encontrarse solos o por ciertas afecciones crónicas, suelen comer menos.

Vía: familydoctor.org

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Acerca de Daniela Deicas

Comunicadora social, periodista, trabajadora en varios rubros, redactora por naturaleza... Siempre buscando más, de eso se trata.

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