Curvy yoga, una tendencia que no aparta a nadie

tendencia del curvy yoga

A todo el mundo le gusta hacer deporte… o por lo menos eso dicen. Hoy en día llevar a cabo alguna actividad deportiva se ha puesto de moda, tanto que es raro conocer a alguien que no va al gimnasio, hace running o forma parte de algún equipo. De entre las muchas actividades que podemos realizar el yoga ha ganado bastante popularidad en los últimos tiempos. Tanto que existen variantes como el curvy yoga.

Esta técnica no solo estiliza la figura, también nos relaja y eliminamos el estrés. Seguro que en el momento en que has escuchado la palabra yoga se te ha venido a la mente una mujer tonificada con una gran elasticidad. Sí, puede ser… pero no es el único perfil que podemos ver en una clase de yoga. También aquellas que utilizan tallas grandes pueden hacerlo. ¿Quién dijo que este método es solo para delgadas? Esto es una idea equivocada y así lo ha demostrado Anna Guest-Jelley, creadora del curvy yoga, una nueva modalidad que está arrasando en redes sociales.

Curvy yoga, definición y bases

Esta modalidad está siendo cada vez más practicada por muchas mujeres gracias al esfuerzo que pone Guest-Jelley en su promoción. Esta chica cuenta que empezó a plantearse hacer yoga para combinar ejercicio físico con las dietas que llevaba a cabo para adelgazar. Durante mucho tiempo probó todo tipo de regímenes, superando incluso los 60, y necesitaba una actividad para sentirse saludable. Además de su preocupación por adelgazar Anna padecía de fuertes migrañas que se le reproducían de forma constante. Para combatir el dolor tomó múltiples medicamentos, pero los resultados no eran los esperados. Un día decidió entrar en una clase de yoga y después de un tiempo los dolores de cabeza desaparecieron. Fue un método terapéutico innovador.

Pero a pesar de los beneficios que le estaba aportando el yoga, Jelley que no era muy delgada, se sentía “discriminada” en las clases, ya que a ellas acudían personas con tallas pequeñas. En alguna ocasión ha llegado a decir que la miraban extrañadas, como si su masa corporal no le permitiera realizar los ejercicios adecuadamente. Anna no pensaba así y demostró que la flexibilidad no es cuestión de peso.

Rompiendo barreras

En 2008 decidió analizar el comportamiento del cuerpo humano al realizar actividades físicas con algo de sobrepeso. Llegó a la conclusión de que una persona que no está delgada puede mantenerse sana. Y a partir de ahí creó el curvy yoga.

Con esta técnica se realizan todos los ejercicios que se llevan a cabo en el yoga, pero está pensada para las personas algo más robustas. Básicamente se recomiendan para que no nos sintamos incómodos dentro de una clase donde casi el 100% de los que acuden a ella tienen un tipo 10. Empezó a colgar fotografías y vídeos en las redes sociales y además creó un blog personal donde contaba su experiencia en este terreno. Hoy en día su método es muy popular y cuenta con un gran número de seguidores en Instagram. El hashtag #curvyyoga está recorriendo el mundo y se ha convertido en poco tiempo en un auténtico fenómeno en Internet.

practicar el curvy yoga

Por su parte Anna ha explicado que todas las mujeres deberían probar el yoga tengan la talla que tengan, puesto que es una actividad muy beneficiosa para el cuerpo y para la mente, así como una técnica natural de relajación que nos ayudará en muchos aspectos de la vida. Hasta alivia síntomas de enfermedades como fue su caso. Dice que no hay que verlo como una obligación, sino más bien como un experimento que servirá para que conozcamos mejor nuestro cuerpo. Eso sí, si te decides a practicar el curvy yoga debes saber con quién hacerlo. Elige un profesor que te motive y lleva a cabo los ejercicios que te vengan mejor. Lo principal es lo que tú necesitas, de ahí la importancia de saber qué nos está pidiendo nuestro cuerpo. Además, siempre tenemos que imprimir nuestro estilo personal. Aunque el yoga es una clase colectiva, cada uno de nosotros tendremos preferencias sobre algunas actividades. El objetivo es llegar a la tranquilidad mental y a mantenernos sanas.

Defensores y detractores

Aunque Jelley dice no sentirse la creadora del curvy yoga, sabe que ha sido su máxima precursora en los últimos años. Muchas mujeres apoyan la teoría de Anna, aunque algunos expertos en nutrición o en educación deportiva no están tan de acuerdo. Para ellos esta modalidad incita a las personas a que no hagan esfuerzos para adelgazar y se conformen con lo que tienen. Además, también se han mostrado reticentes con la idea de dividir a los que quieren practicar el yoga simplemente por su peso, ya que esta actividad es para todo el mundo.

Anna no lo piensa así y sus seguidores tampoco. Por este motivo el curvy yoga tiene cada vez más adeptos y ha revolucionado el mundo deportivo abriendo un camino para las personas que necesitan ropa de tallas más grandes.

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Acerca de Flor Milano

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