Cuidar la piel de los bebés también en invierno

En invierno la piel puede sufrir incluso más que en verano y, los bebés, son especialmente propensos a esto, ya que su piel no sólo es más delgada que la de un adulto, sino que también posee poca grasa subcutánea, lo que la hacer ser más vulnerable y más proclive a perder calor corporal.

Pero también hay que tener en cuenta que la relación entre la superficie de la piel del bebé y su peso es tres veces mayor que la de un adulto, por lo que también sufren mayor riesgo a padecer algún tipo de toxicidad por sustancias aplicadas sobre ella, ya que los niveles de concentración son también mayores.

Así también, otra característica de la piel del bebé es que su pH es neuto (pH=7), más elevado y con menor acidez que la de un adulto (5,5), lo que los hace más sensibles y proclives a sufrir irritaciones o infecciones.

Lo cierto es que desde la Academia Española de Dermatología se destaca la importancia de proteger adecuadamente la piel de los bebés en todo momento del año, y no sólo durante el verano. De manera general, los consejos compartidos para mantener la buena salud y bienestar de los más pequeños durante la época invernal son los siguientes:

*La ropa es el principal protector de la piel del frío, de aquí que habrá que vestirlos con las prendas adecuadas, de modo tal que les proporcione suficiente abrigo. Sin embargo, habrá que prestar atención a que no calienten tampoco en exceso su cuerpo para evitar que se produzcan cambios bruscos de temperatura. En este sentido, hay que hacerlo de similar modo a como se abrigaría a un adulto.

*La hidratación de la piel, es también otra clave. El descenso de la humedad en el aire también produce mayor sequedad en la piel de los bebés, que puede llevar a irritaciones o, incluso, descamación. En este caso, habrá que recurrir a cremas hidratantes específicas para bebés.

*En los ambientes interiores, habrá que regular la calefacción. Si es excesiva, no sólo resecará más la piel sino también puede llegar a sofocar a los niños. Será necesario mantener el hogar a una temperatura adecuada (entre 20 y 22 grados) y utilizar sistemas para humidificar el ambiente y evitar el efecto de sequedad propio de la calefacción.

*Evitar el viento directo sobre los bebés: a la hora de salir a pasear, además de bufanda y gorro, será mejor siempre cubrir el carrito del bebé con los protectores plásticos que vienen para tal fin. Tampoco olvides, de todas formas, proteger la piel del niño de los rayos nocivos del sol, ya que también pueden causar daños durante el invierno (en los bebés, los rayos penetran con mayor facilidad). Mayor atención si se concurrirá a lugar de altura como la montaña o se estará en la nieve.

Vía Consumer

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Periodista general recibida en TEA Mar del Plata, en el año 2005, con promedio distinguido.Actualmente soy editora de contenidos para las redes de Bitablog y Smallsquid. También he escrito para otras, como el Sobre de los Blogs. Desde mis inicios, me ha atraído todo la relacionado con Internet y los medios digitales, así como el mundo de la salud y el bienestar, del turismo y los viajes, la comunicación y la cultura en general.

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