Cuidado con los oídos, más aún en verano

oidos

Con el verano, la playa o la piscina, se deben potenciar los cuidados de los oídos, ya que de lo contrario se puede llegar a sufrir de otitis. Verónica Ayela, especialista del Área Médica y de Reacciones Externas de los Centros Oi2, ha recordado recientemente sobre la importancia de “secar bien los oídos con una toalla” tras haber estado en el agua “para evitar que los conductos auditivos permanezcan húmedos” y aumentar así el riesgo de tener otitis.

Así también, esta experta compartió otras recomendaciones, como son el de recurrir al empleo de tapones hipoalergénicos o el de no bañarse en playas que no sean de bandera azul o piscinas que no cumplan con los requisitos mínimos de higiene.

Ayela explicó que bañarse en playas que no cuentan con la distinción de la Fundación de Educación Ambiental “es signo de que sus aguas no han sido debidamente tratadas y pueden estar contaminadas“, lo que propiciará la aparición de gérmenes y bacterias que podrían a su vez causar infecciones en el oído y otitis.

De cualquier modo, la especialista advirtió que hay que estar atento a si tras la playa o los baños se presenta creciente picazón o más cerosidad que de costumbre, y que, en caso de que no cesen, será entonces necesario “acudir a un especialista para evitar que una otitis no tratada desemboque en una pérdida de audición irreversible“, alertó.

Otro de los consejos dados por esta experta fue el de  “no zambullirse de manera brusca en aguas profundas“, ya que al hacerlo se podría “provocar la entrada brusca de agua en los oídos y la consiguiente aparición de infecciones”, afirmó.

Finalmente, Ayela se refirió a los taponamientos en los oídos, otros de los trastornos más frecuentes durante el verano: por lo general su aparición es más usual ya que “la cera acumulada en el oído absorbe el agua durante el baño, hinchándose y provocando así la formación de un tapón”.

En estos casos, y contrariamente a lo que se cree, la profesional descartó la utilización de elementos punzantes o bastoncillos para limpiar el oído, ya que su uso puede en realidad “obstruir el canal auditivo empeorando el taponamiento, lastimar la piel del conducto auditivo e incluso alcanzar el tímpano y perforarlo”.

“Se pueden utilizar los bastoncillos pero sólo para limpiar el pabellón auditivo. Nunca se debe profundizar más allá de dónde llegue el dedo”, subrayó. En todo caso, y para mantener limpios los conductos internos “se pueden utilizar soluciones salinas de venta en farmacias”, pero el conducto auditivo “ya cuenta con un sistema natural de limpieza que procura que el cerumen vaya saliendo hacia fuera y se caiga”, concluyó.

Vía Europapress.es

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Periodista general recibida en TEA Mar del Plata, en el año 2005, con promedio distinguido.Actualmente soy editora de contenidos para las redes de Bitablog y Smallsquid. También he escrito para otras, como el Sobre de los Blogs. Desde mis inicios, me ha atraído todo la relacionado con Internet y los medios digitales, así como el mundo de la salud y el bienestar, del turismo y los viajes, la comunicación y la cultura en general.

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