Cuidado con las cabinas de bronceado, y más aún en los menores

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Aunque la seguridad de las cabinas de bronceado siempre se ha puesto en duda, son utilizadas por gran cantidad de personas en España y en el mundo. Sea a modo de “previa” de la playa o porque se tiene un acontecimiento social importante y no se quiere ir pálido, cada vez más gente recurre a este método de bronceado artificial, incluso los menores de 18 años.

Lo cierto es que las lámparas de rayos UVA pueden traer consecuencias lamentables a largo plazo: puntualmente, abusar de esta práctica puede provocar o al menos aumentar en gran medida el riesgo de desarrollar un cáncer de piel. Además, y sin irnos al extremo de un melanoma (el tipo más grave), hace perder la elasticidad natural a la piel y puede propiciar la aparición de arrugas (léase: acelera el proceso de envejecimiento).

Los especialistas advierten sobre el riesgo que conllevan estas cabinas, en apariencia inofensivas, enfatizan en la importancia de mantenerse alejado, y más aún, en caso de ser menor de edad.

Entonces, ¿por qué ganan cada vez más adeptos? Uno de los mayores problemas, como siempre, es el desconocimiento o el error de concepto: mucha gente cree que un par de sesiones en estas máquinas los protegerán, por el contrario, del daño de la piel durante la exposición solar. Un error.

No sólo no protegen sino que potencian las posibilidades de quemarse. Son un factor de riesgo para el desarrollo de melanomas, especialmente cuando se usan antes de los 20 años. Estas cabinas deberían estar prohibidas en la adolescencia“, aseguró Eduardo Nagore Enguídanos, jefe clínico del Instituto Valenciano de Oncología.

El tema reside en que la piel del adolescente es aún más sensible, y tiene un sistema inmunológico aún inmaduro. Otro especialista en piel, Ramón Grimalt, de la Unidad de Dermatología del Hospital Clinic de Madrid, recordó que además la piel “no olvida”, es decir, que se produce un efecto de las radiaciones acumulativo y que “cuanto antes se produzcan las exposiciones, antes se podrá rebasar la línea tope”.

Sin embargo, y más allá que a esta altura ya se sepa sobre el peligro que conllevan estas prácticas, y  sobre todo en los menores, el negocio de algunos siempre prevalece (alimentado por el desconocimiento de otros). La OMS ya recomendaba en 2005 que los menores de 18 años no recibieran sesiones de bronceado con rayos ultravioleta de tipo A (UVA), por tratarse de una práctica que conlleva un serio riesgo de cáncer.

Pero lo cierto es que, según explicó Grimalt, en el marco legal español, “no hay ninguna prohibición explícita en esta dirección. Al igual que la OMS, únicamente nos movemos en el marco de las recomendaciones“. Sin dudas, otra cuenta pendiente.

Vía Elmundo.es

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Periodista general recibida en TEA Mar del Plata, en el año 2005, con promedio distinguido.Actualmente soy editora de contenidos para las redes de Bitablog y Smallsquid. También he escrito para otras, como el Sobre de los Blogs. Desde mis inicios, me ha atraído todo la relacionado con Internet y los medios digitales, así como el mundo de la salud y el bienestar, del turismo y los viajes, la comunicación y la cultura en general.

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