¿Qué es la costocondritis? Y consejos para tratarla

Costocondritis en niños

También conocida como inflamación de la articulación esterno-costal, la costocondritis es la inflamación de la articulación que está justo entre el esternón y las costillas, la misma que une ambas partes. Esta inflamación es conocida por el gran dolor que causa a quien la sufre con tan solo rozar la zona o en prácticas tan simples y naturales como respirar.

Si somos padres seguro que nos preocupamos al ver que a nuestro hijo le duele el pecho. Si el niño nos dice que tiene molestia en este lugar nos pondremos en lo peor y pensaremos en una dolencia cardíaca. Pero en lugar de ello posiblemente lo que estén sufriendo sea costocondritis. La confusión se debe a que este dolor es tan generalizado en el tórax que en ocasiones resulta difícil encontrar su origen y más en niños que no saben expresarse correctamente en estas situaciones. El problema principal y por lo que ponemos este ejemplo se encuentra en que el síndrome de costocondritis afecta especialmente a niños y adolescentes, descubriéndose cerca de 650.000 casos al año. También hay casos excepcionales entre gente adulta de edades comprendidas entre 20 y 40 años, aunque la población de riesgo son las mujeres de más de 40 años.

Costocondritis: causas y síntomas

No existe una razón o un origen para la aparición de la costocondritis, aunque hay estudios que especulan con la idea de que esta inflamación en articulación puede ser fruto de un traumatismo en la zona. Tanto un golpe fuerte como la reiterada colocación de peso sobre el pecho (como por ejemplo respirar boca abajo) pueden ser factores que deriven en el síndrome de costocondritis. Otros expertos conjeturan con la idea de que esta inflamación puede aparecer como un daño colateral por culpa de una enfermedad en las vías respiratorias provocada por un virus como el resfriado o la bronquitis.

Sus síntomas son muy claros, pero pueden confundir por el dolor generalizado, haciéndonos pensar que puede ser el corazón o el pulmón lo que nos duele cuando en verdad es la inflamación de la articulación que une el esternón a las costillas. El dolor se presenta siempre en el lado izquierdo del cuerpo (de ahí que se pueda confundir con problemas cardíacos) y se presenta con una molestia intensa incluso al rozar la zona. Cualquier tipo de movimiento como respirar tiene posibilidades de provocar un gran dolor y este puede ser mayor si se respira de forma profunda o incluso con tos. Esta inflamación es muy dolorosa y por lo general es necesario acudir a un especialista para que recete unos calmantes con los que aliviar el dolor.

¿Cómo tratarla?

Por lo general la costocondritis desaparece por sí sola en cuestión de días o semanas. Pero en ocasiones este dolor puede durar incluso meses. En esos casos se necesita ayuda médica. Normalmente para aliviar este dolor el doctor receta calmantes, antiinflamatorios o incluso antidepresivos, los cuales son muy efectivos, porque aparte de quitar el dolor nos ayudan a dormir gracias a sus efectos sedantes. Pero ¿y si queremos tratar la costocondritis con remedios más naturales y menos invasivos para el cuerpo? Hay diferentes formas, algunas tan efectivas como la medicina convencional.

El ejercicio puede ser una gran solución para aliviar el dolor que produce esta inflamación en el cartílago. Ejercicios de pesas o que supongan un sobreesfuerzo no son aconsejables, porque eso provocará que la respiración vaya más acelerada, llevando a que necesitemos tomar largas bocanadas de aire en cortos espacios de tiempo. Esto haría que el dolor fuera casi insoportable. Por eso se recomiendan ejercicios más simples, como estiramientos del estilo de los que proporciona el Tai Chi, cuyo fin es estirar lentamente pero de forma constante los músculos, sintiendo cómo estos se tensan en cada movimiento. Otro deporte bueno para combatir la costocondritis es el yoga, ya que nos ayuda a regular nuestra respiración a la vez que hacemos movimientos suaves y pausados.

Otra forma de aliviar la inflamación de esta articulación es con la aplicación de frío o calor. Esto depende de cada persona y de con qué sienta más alivio. Hay quienes prefieren aplicar calor en la zona porque sienten que les alivia el dolor de manera rápida y durante un largo periodo de tiempo y otras que optan por el frío. No importa qué método utilices, tan solo debes buscar el que más alivio te proporcione. Si queréis probar con el calor lo único que debéis hacer es calentar agua en una olla hasta el punto de ebullición, meter un trapo o una compresa y dejarlo unos minutos para luego sacarlo, escurrirlo y aplicarlo en la zona durante 10 o 20 minutos cada 2 horas. Si por lo contrario preferís el frío necesitaréis unos cuantos cubitos de hielo o una bolsita de gel para las lesiones. Debéis envolver el hielo o la bolsa con un trapo y aplicarlo en la zona durante 10 o 15 minutos cada hora para aliviar los dolores producidos por la costocondritis.

Foto: lingeringcoldness

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