Correr para adelgazar: la intensidad recomendada

Si te apasiona correr

y quieres bajar esos kilos demás puedes leer estos consejos que te vamos a dar para perder peso corriendo. La idea no es que te conviertas en una maratonista, sino que aproveches los beneficios que genera esta actividad y puedas recuperar tu figura perdida o mantener el peso al que has llegado, luego de una dieta.

La utilidad que genera correr se relaciona con el aumento o la generación de capacidad aeróbica que ganará tu cuerpo, es decir, de la aptitud que tienen órganos como el corazón y los pulmones de funcionar de una manera eficaz en un tiempo considerableme. Tus pulmones aprenderán a respirar mejor y a funcionar mejor ante situaciones de esfuerzo o cuando practiques algún deporte. En cuanto a tu corazón, se sentirá más sano, ya que logrará que tu sistema cardiovascular utilice de mejor manera las grasas para alimentar a tus músculos.

La pregunta es ¿se puede adelgazar corriendo? ¿cuáles son los consejos más recomendables?  Primero debes tener un plan de entrenamiento, y para eso, debes conocer los conceptos claves que te ayudarán a conocer más sobre esta actividad.

Los conceptos son 3, sin embargo cada uno merece una explicación clara y detallada, es por eso que primero hablaremos de la intensidad.

Intensidad:

No siempre debe ser la misma, ya que cada intensidad tiene sus objetivos. Un ejercicio de alta intensidad funciona para ganar resistencia, en tanto que caminar rápido o correr despacio nos ayudará a perder calorías. Aunque en los dos pierdes grasas acumuladas, vemos que cada uno se enfoca en propósitos diferentes.

Por otro lado, los cambios de intensidad lograrán que nuestro cuerpo asuma distintos niveles de energía y no se adapte a una rutina, que es lo que logra que dejemos de ejercitar que nos planteamos como objetivo inicial. No lograremos cosas distintas si siempre hacemos lo mismo.

Nuestro metabolismo: pulsaciones, respiración… irá variando con cada ritmo y beneficiando a todo y cada parte de nuestro organismo. Aprenderemos y nos conoceremos más, sobre todo, sabremos cuando estamos llegando a nuestro límite.

El metabolismo continúa quemando grasas en mayor cantidad si variamos la intensidades del trote.

También está comprobado que quemamos más calorías corriendo que caminando, pero eso no significa que debamos correr siempre hasta cansar al músculo. si nuestro estado no es el adecuado -no está de más decirlo-. Podemos comenzar realizando caminatas durante unos minutos, y cuando hallamos entrado en calor, empezar a trotar. Siempre es lo más recomendable calentar bien el cuerpo.

Vía:

runners.es

adelgazarcorriendo.es

 

 

Compartir en Google Plus

Acerca de Daniela Deicas

Comunicadora social, periodista, trabajadora en varios rubros, redactora por naturaleza... Siempre buscando más, de eso se trata.

Deja una Respuesta

¡Sé el primero en comentar!

avatar

wpDiscuz