Control de natalidad, mitos que te dejarán embarazada

Control de natalidad

¿Cuántos embarazos no deseados se han producido en la historia de la humanidad? Y no pensemos que era algo que ocurría en tiempos bíblicos cuando no había sistemas para evitarlo. En realidad, sigue ocurriendo en la actualidad. En parte porque somos demasiado optimistas y nos dejamos llevar por la tranquilidad del “no pasará nada”, cuando el control de natalidad es mucho más serio de lo que podamos creer. Hoy tenemos con nosotros una serie de mitos que, si los seguís, antes o después os dejarán embarazadas. Porque no dejan de ser mitos.

Control de natalidad, mito de la marcha atrás

¿Cómo puede ser que todavía pensemos que este es un método adecuado para evitar el embarazo? No lo es, por supuesto. Si el sentido común no es suficiente para imaginarlo, hay estudios publicados incluso de forma reciente que lo confirman. La marcha atrás es una de las peores ideas que podemos tener para tratar de no quedarnos embarazadas. El porcentaje de probabilidades de sufrir un embarazo por este método es del 22%, y aunque puede parecer reducido, todo depende de lo cuidadosos que seamos. Los motivos que nos pueden llevar a sufrir un embarazo por este método de contacto sexual son variados.

Lo más frecuente es que antes del clímax se produzca el vertido de flujos que proceden del hombre y que transportan esperma, lo que significaría que también podrían llevar espermatozoides con capacidad para adentrarse en el interior de la mujer. La entrada de esa sustancia se produce sin que sea perceptible, puesto que se trata de un momento previo al clímax que no produce ningún tipo de sensación. Por lo tanto, es posible que antes incluso de terminar el acto sexual la mujer ya haya quedado embarazada. En otro orden de cosas, la marcha atrás también tiene un problema habitual, y es que no todos los hombres son capaces de reaccionar a tiempo y tardan demasiado en hacerlo, lo que produce un embarazo no deseado.

¿Estás a salvo algún día del mes?

Un mito que está muy extendido es que en determinados días del mes nos creemos “a salvo”. Se piensa que la mujer es como un muro por el cual no puede pasar ningún tipo de espermatozoide. Pero en realidad es algo falso. Quizá hemos hecho mil operaciones matemáticas y hayamos llegado a la conclusión de que hay un momento exacto en el que estamos protegidas del embarazo por obra del ciclo menstrual. ¿Y qué os podemos decir? Que estáis equivocadas si pensáis así. Nunca estamos protegidas. Primero porque el ciclo menstrual es impredecible. Quizá lo tenéis regular desde hace 3 años y justo ese mes en el que cometéis una locura se descontrola para proporcionaros una sorpresa en forma de bebé. Segundo, porque el esperma puede resistir dentro del cuerpo de la mujer durante días. Así que sí es posible que ese día no suframos mucho riesgo, pero ¿y mañana? Eso nunca se puede saber.

Evitar el embarazo

La pastilla del día después

Hay mujeres que se acostumbran a la pastilla del día después y que creen que siempre van a estar protegidas con ella cuando hagan algo que no deben. Una vez nos funcionará, pero nadie recomendaría que tomáramos esta píldora de forma repetida. Sus efectos secundarios son enormes y solo debe ser utilizado como un anticonceptivo de emergencia para casos puntuales en los que haya ocurrido algo que no nos deje otra opción. En ningún caso recomendamos tomar el hábito de abusar de estas pastillas si no queremos tener, a largo plazo, importantes problemas. Además, sigue manteniendo cierto porcentaje reducido por el cual nos podemos quedar embarazadas. Es mínimo, pero existe.

Hay una posición para no quedarse embarazada

Pensar que cambiando de posición en el acto sexual no vamos a quedarnos embarazadas es como creer que si no pensamos en un problema este desaparecerá por arte de magia. Son mitos muy arraigados en la sociedad que hay que derribar lo antes posible. ¿Cómo podemos creer que podemos actuar de manera que el esperma no llegue al interior de la mujer para provocar el embarazo? Se cree que si la mujer se coloca encima del hombre la gravedad se convierte en un anticonceptivo. Si esto funcionase sería la primera noticia que tendríamos en ello y seguro que se pondría de moda, pero lamentamos decir que es otra de las fantasías que creen las mujeres justo antes de quedarse embarazadas. No hay posición alguna que os libre del riesgo.

Visto esto, queremos hacer especial hincapié en que los mitos son numerosos e incluso hay más que estos. También se cree que no pasa nada por usar un preservativo que tenga un agujerito, porque por ahí no podrá salir nada. Otro error frecuente que seguro que cometió alguna mujer que ya está cuidando de su primer bebé. El control de natalidad siempre se debe realizar por los métodos oficiales, con la toma de píldoras anticonceptivas, preservativos u otros sistemas que seguro que conocéis de sobras. No nos dejemos llevar por los mitos, porque las consecuencias podrían ser realmente inesperadas.

Foto: Johannes Jander

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