
Si bien un “blanco radiante” no es el color natural del esmalte dental, sí hay consejos que podemos tomar en cuenta para lucir nuestra dentadura y sonrisa lo más blanca y bonita posible. Te propongo en este post compartir algunos trucos para tener unos dientes más blancos y libres de manchas.
Pero antes de pasar a los trucos, recordemos las posibles causas que pueden oscurecer o matizar nuestros dientes:
-Ciertas infusiones como el té y café, o incluso el vino tinto pueden mancharlos.
-El tabaco también. Aquí tienes otro muy buen motivo para decirle “no” al cigarrillo: dientas más atractivos.
-Algunos medicamentos como ciertos antibióticos (tetraciclinas) también pueden afectar el color del esmalte dental.
-Finalmente, bien vale mencionar que el mismo paso de los años, la edad, va cambiando el aspecto de nuestros dientes y afectando su color, que se va tornando más amarillento, por la mayor mineralización de la estructura dental.
Ahora sí, veamos una serie de trucos caseros para tener los dientes más blancos:
*Puedes frotar tus dientes con hojas de salvia, todos los días.
*Una infusión de álamo negro también tiene buen efecto blanqueador sobre el esmalte de nuestras piezas dentales.
*Otra opción es emplear, unas dos veces al día, infusión de romero como enjuague bucal. Según dicen, en una semana se comenzarán a ver los resultados.
*Masticar aloe vera sería otra posibilidad: esta planta tiene muchas propiedades benéficas, y masticarla como si fuese un chicle también puede ayudar a mejorar el color y aspecto de los dientes.
*Frotar los dientes, dos veces por día, con la parte blanca de la piel del limón también sería de utilidad. El limón es buena fuente de vitamina C, la cual además de su efecto antioxidante también es ideal para combatir las manchas.
Finalmente, compartamos un enjuague bucal blanqueante: se deben mezclar una cucharadita de agua oxigenada, aceite de oliva y bicarbonato de sodio para, una vez bien mezclada la preparación, pasar por los dientes con la ayuda de los dedos, y masajear de forma suave. De todos modos, vale aclarar que el bicarbonato, aunque blanqueante, puede llegar a ser abrasivo con el esmalte, de aquí que no se recomienda abusar de este enjuague.
Vía ViviendoSanos
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LOLITA