Consejos para comer bien en la oficina

Las largas jornadas laborales y la difícil tarea de manejar los horarios de las comidas y de nuestras demás actividades nos lleva a comer

mal. Si bien podemos llevarnos comida de casa, puede suceder que ésta no se ha adaptado a nuestra rutina de trabajo.

Las viandas de comidas son recomendables, siempre y cuando nos aporten los nutrientes necesarios que nuestra jornada laboral requiere. Es decir, si trabajamos sentados detrás de un escritorio no es recomendable consumir alimentos ricos en grasas y azúcares. Por otro lado, si nuestra tarea consiste en un gran desgaste de fuerza física, la dieta debe contener todos los nutrientes que perdemos.

En este caso, te damos algunos consejos para que tengas en cuenta a la hora de comer en la oficina.

1- Eliminar el consumo de gaseosas, que contienen grandes cantidades de azúcares.

2- Siempre comer, por lo menos, una fruta, que no es lo mismo que una ensalada de frutas, si se ha preparado con azúcar.

3- No a los snacks si te quedas con hambre. Las patatas fritas y similares no cubren tus necesidades diarias y no combinan con tu dieta baja en calorías.

4- Nunca dejes pasar el desayuno, es la comida principal que te da energías para comenzar y, además, evita que a la hora del almuerzo te comas todo.

Por otro lado, estos son los alimentos que te pueden ser de gran utilidad si tienes hambre entre comidas:

– Una fruta.

– Un té.

– Un yogurt.

– Una barra de cereal.

– Unas galletitas de agua con algún tipo de semilla.

– Un jugo de frutas.

Otra cuestión importante es la del modo de almacenamiento, si es que llevas comida desde tu casa. Lo ideal es que, si lo requiere, la comida se mantenga refrigerada. Sin embargo, si no es posible ese paso, debes llevar una lonchera, los famosos tupper o las bolsas herméticas. En este caso es importante que sepas cuáles son los alimentos que menos refrigeración necesitan. Por ejemplo, no es lo mismo una ensalada fría, con verduras a medio cocer o crudas, que una preparación de carne con algún tipo de aderezo que pueda echarse a perder. A ésto también deberás tenerlo en cuenta cuando prepares tu menú para la oficina.

Como consejo final, es imprescindible que le dediques un tiempo a las comidas en el trabajo. Puede que tengas miles de cosas para hacer, pero si tu salud desmejora por un problema en tu alimentación, las consecuencias serás más graves a futuro. En ese momento, ya sea el desayuno o el almuerzo, debes estar tranquilo y relajado para que la comida no caiga mal y puedas realizar la digestión normalmente. De esta forma, vemos que todo depende de tí.

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Acerca de Daniela Deicas

Comunicadora social, periodista, trabajadora en varios rubros, redactora por naturaleza... Siempre buscando más, de eso se trata.

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