Consejos para ayudar a los niños con sobrepeso

obesidad infantil

El sobrepeso y la obesidad son dos trastornos que ya son epidemia en el mundo y que afecta no solo a grandes, sino también a los más pequeños. No se trata de una cuestión estética, sino de salud: un niño obeso es más proclive a seguir siéndolo de adulto, con los riesgos que esto conlleva.

Lo cierto es que si un niño tiene kilos de más, es todo un desafío para los padres, ya que deberán ayudarlo a cambiar hábitos malos (si los hay) y a bajar su peso pero sin que esto lo haga sentir mal o discriminado.

La clave ante el exceso de peso es un control, pero encubierto y no manifiesto. No habrá que reprimirlo ni dejarlo al descubierto ante otros, tampoco se aconseja prohibir el consumo de alimentos específicos, que estén a su alcance. Lo mejor será directamente que estos alimentos calóricos y no nutritivos no estén en la casa, y que todos los miembros de la familia eduquen con el ejemplo.

En diciembre de 2007, en un consenso de 12 sociedades sanitarias se indicó lo siguiente: “Permita que el niño (con exceso de peso) autorregule sus comidas y evite el uso de conductas alimentarias restrictivas“. Es una postura que han confirmado otras investigaciones.

Aunque parezca paradójico, las investigaciones han concluido  que las restricciones alimentarias, más comunes en padres de hijos con sobrepeso u obesidad, se asocian a un aumento del peso de los pequeños, según indicaron Birch y Davison en agosto de 2001 (Pediatr Clin North Am).

Es preciso, por tanto, diferenciar entre el “control manifiesto” (“no comas más” o “esto no te conviene”) del “control encubierto”.  Este último quiere decir que los adultos limitarán la disponibilidad de alimentos calóricos y superfluos en el hogar y ofrecerán raciones sensatas de comida saludable, para que el niño pueda decidir, con independencia, cómo alimentarse, sin restricciones o reglas estrictas.

Cuatro consejos de utilidad

*No solo será necesario evitar que en el hogar existan alimentos superfluos, sino que también habrá que asegurarse de que haya una gran oferta de alimentos saludables a la vista y al alcance del menor.

*Aunque muchas personas piensan que los zumos son bebidas recomendables, la bebida más saludable es el agua.

*Lo ideal será comer en familia, en un ambiente relajado y sin distracciones de ningún tipo (televisión, videojuegos, etc.).

*Una buena idea es también utilizar platos algo más pequeños, de forma tal que se contribuya a limitar la cantidad de alimentos ingeridos.

*El ejemplo de los padres es determinante: para el doctor David Benton, el estilo de vida de los progenitores es un factor “crítico” en el desarrollo de las preferencias alimentarias de sus hijos y en el riesgo de obesidad, según indicó en julio de 2014 en la revista International Journal of Obesity and Related Metabolic Disorders.

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Periodista general recibida en TEA Mar del Plata, en el año 2005, con promedio distinguido.Actualmente soy editora de contenidos para las redes de Bitablog y Smallsquid. También he escrito para otras, como el Sobre de los Blogs. Desde mis inicios, me ha atraído todo la relacionado con Internet y los medios digitales, así como el mundo de la salud y el bienestar, del turismo y los viajes, la comunicación y la cultura en general.

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