Consejos para hacer ejercicio en la oficina

Trabajar en la oficina

Crecer es ir adoptando nuevas responsabilidades y variando el horario para poder hacer frente a todas ellas. Tenemos el trabajo, la familia, la casa y un ratito para descansar. Cada vez es menos el tiempo que tenemos para mantener el cuerpo en forma y más cuando por culpa del trabajo nos pasamos muchas horas sentados frente un montón de papeles o una pantalla de ordenador. Así vemos cómo los años van pasando y de forma sospechosa aparecen michelines, celulitis y unas grandes caderas que hasta hace poco no estaban allí… ¡y todo por no tener tiempo para ir al gimnasio y mantener a raya esos kilos que se van cogiendo! Pero eso se ha acabado, porque tenemos que empezar a hacer ejercicio en la oficina.

Ya no tendréis más excusas para no hacer deporte ni ninguna actividad física, porque vamos a compartir con vosotros una serie de ejercicios muy fáciles de hacer y discretos. Esto os permitirá introducir una rutina discreta mientras trabajáis con normalidad.

Ejercicio en la oficina con abdomen y glúteos

Cuando pensamos en ejercitar la parte inferior del tronco empiezan las dudas de cómo hacerlo de forma que nadie se dé cuenta de que ejercitamos vientre y glúteo. Llegamos a ello por culpa de pensar que solo podemos entrenar esta zona del cuerpo haciendo abdominales o sentadillas cuando, como es evidente, ese pensamiento es incorrecto. Hay muchas maneras de ejercitar el abdomen de manera efectiva y discreta.

La primera es con contracciones mientras estamos sentados frente al ordenador. Sin movernos de la silla simplemente debemos contraer los músculos del abdomen mientras apretamos los glúteos, como si estuviéramos aguantando las ganas de ir al baño, durante unos segundos para luego relajar los músculos. Este ejercicio se puede hacer durante todo el día sin importar las repeticiones o las series que hagamos. Aunque es evidente que el primer día es mejor hacer pocas repeticiones para ver cómo reacciona el cuerpo, lo creamos o no este movimiento puede provocar agujetas en el trasero si tenemos una vida demasiado sedentaria.

Fortalece piernas, muslos y glúteos

Como ocurre en el caso anterior, resulta difícil buscar un ejercicio para ejercitar el tronco inferior sin necesidad de hacer sentadillas. Pero existe un ejercicio más común de lo que creemos y que ayuda a ejercitar las piernas en la oficina: subir por las escaleras. Ese simple movimiento de subir uno a uno los peldaños es un ejercicio suave y saludable para nuestro cuerpo, el mismo que nos ayuda a quemar grasas y fortalecer las piernas. Si subir escaleras ya está muy visto para vosotros, entonces añadidle una dificultad extra como subir casi corriendo o hacerlo subiendo las escaleras de dos en dos. Con estos cambios estaréis haciendo un poco de cardio mientras os dirigís a vuestra oficina.

Subir escaleras en la oficina

Otra forma de fortalecer las piernas y los glúteos es mantenerse de pie tras la silla, apoyados al respaldo e ir flexionando la pierna hacia atrás hasta que el pie toque el glúteo. Si no lo lográis entonces tan solo doblad la pierna todo lo posible. Una vez que la rodilla está flexionada hay que apretar los glúteos y mantener la postura unos segundos para luego relajarnos y bajar la pierna. Este ejercicio hay que hacerlo en 2 series por cada pierna, con 20 repeticiones en cada una. Como veis, podéis hacerlo con disimulo en vuestra oficina o incluso en la sala de fotocopias. Lo único que debéis tener es una superficie estable como una silla o una mesa para evitar perder el equilibrio.

Trabaja brazos y hombros

La verdad es que discreción y trabajar brazos es algo difícil de combinar con el ejercicio en la oficina, pero no imposible. Existen un par de ejercicios muy efectivos para los bíceps que se pueden hacer con total disimulo mientras estáis realizando vuestro trabajo en la oficina. El primero es simplemente estando de pie y apoyando las manos en la mesa para dejar el peso en los brazos, como si fuerais a hacer una flexión. Podéis acompañar ese gesto con disimulados movimientos adelante y atrás de forma puntual para que no moleste la presión y la tensión que sufren los brazos al sujetar todo el peso del cuerpo. Evidentemente, si tenéis la oportunidad de estar a solas podéis hacer una flexión completa con apoyo contra la mesa y bajando el cuerpo contra ésta para así lograr un ejercicio completo. Como ocurre con el abdomen, con el simple hecho de someter los músculos del brazo a tensión se puede tonificar y fortalecer la zona.

El segundo ejercicio para ejercitar los brazos es utilizando botellas de agua de 2 litros como si fueran mancuernas, subiendo y bajando la botella en diferentes repeticiones. Esto hará que también se trabajen los hombros, aunque si deseáis un ejercicio específico solamente para hombros lo vuestro son los ejercicios de rotación. Sin moveros del sitio lo único que tenéis que hacer es dibujar pequeños círculos con los hombros, rotándolos adelante y atrás. Con estos consejos podréis poneros en forma y aprender a hacer ejercicio en la oficina sin que nadie os acabe mirando mal, ¡os lo prometemos!

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Acerca de Flor Milano

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