Consejos básicos para correr

Correr se ha convertido en la actividad aeróbica por excelencia: al alcance de la gran mayoría y gratis (sólo se necesitará de la indumentaria y calzado adecuados), cada vez más y más gente se suma a la movida.

Sin embargo, es necesario saber cómo hacerlo correctamente para sacar provecho y evitar lesiones. Compartamos entonces en Vitadelia algunas recomendaciones básicas para iniciarse en la actividad.

Es que correr sobre una superficie no adecuada (asfalto o terreno muy duro) puede llevar a daños en las rodillas (con el tiempo) o en las caderas, tobillos y tendones. Entre las lesiones más frecuentes se incluyen los esguinces de tobillos, tendinitis y la condropatía rotuliana (rodilla de corredor). Sino también se dan ampollas o fascitis plantar.

Pues bien, a la hora de correr tendrás que buscar un equipo correcto, hacer un calentamiento previo para preparar los músculos, y mantenerlos calientes cuando haga frío. Así también, habrá que cuidar dos aspectos esenciales: la respiración e hidratación.

Respirar mal, muy rápido o sin absorber el aire disponible puede causar molestias o, incluso, hasta dolor de cabeza. La hidratación, por su parte, deberá siempre estar presente: toma abundante agua o líquidos naturales antes, durante y después de la actividad.

Una zancada correcta, así como la posición adecuada de los brazos, también podrán hacer la diferencia: deberán ir “pegados” al cuerpo, y, para favorecer el equilibrio, impulsar hacia adelante, con lo que se logrará ganar mayor velocidad.

Pero además, y con respecto a los brazos, los expertos aconsejan mantenerlos relajados y que los codos formen un ángulo de unos 90º. Los hombros hay que tenerlos también relajados y “bajos”, para no gastar energía y limitar el movimiento de los brazos.

En cuanto a la zancada, se aconseja que no sea exagerada: cuando más cerca del suelo estén los pies, sin saltar demasiado, mejor será. De este modo, las pisadas serán más ligeras y habrá menos impacto con el suelo, precisamente, cuanto mayor sea el impacto, más probabilidad de lesión habría, y mayor debilidad en las piernas.

Presta también atención a tu espalda: que la posición general del cuerpo sea erguida -ya que el inclinarse también provocará un exceso de presión sobre la rodilla-. Lo ideal será levantar las rodillas y llevarlas hacia delante.

Por último, las manos: deben estar semiabiertas y relajadas pero no dejar que se muevan sin control. Se aconseja que el dedo pulgar apunte hacia arriba.

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Periodista general recibida en TEA Mar del Plata, en el año 2005, con promedio distinguido.Actualmente soy editora de contenidos para las redes de Bitablog y Smallsquid. También he escrito para otras, como el Sobre de los Blogs. Desde mis inicios, me ha atraído todo la relacionado con Internet y los medios digitales, así como el mundo de la salud y el bienestar, del turismo y los viajes, la comunicación y la cultura en general.

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