Consejo de verano: prepara tu zumo de naranja justo antes de consumirlo

Zumo de naranja

¿Alguna vez os han dicho que el zumo de naranja recién exprimido es mucho más delicioso que aquel que compramos envasado en una caja? Os podemos decir que es verdad. Pero al consumir esta bebida de esta manera no solo estamos disfrutando de un mejor sabor, sino que además aprovechamos las propiedades beneficiosas de la fruta de una manera más natural. Por eso debemos intentar siempre consumir el zumo de naranja poco después de exprimirlo y no dejarlo hecho para luego o, por supuesto, no comprarlo envasado. Porque eso, todos los que tenemos costumbre de beber zumo natural, sabemos que no es zumo.

Zumo de naranja en el momento

Imagina que el sol está pegando fuerte y que llegas a casa sediento. Lo primero que debes hacer es beber un poco de agua, eso no te lo vamos a negar. Un poquito para hidratarte y que no te bebas después un vaso de zumo de golpe, algo que tampoco es recomendable. Pero después de haber bebido ese agua ya sabes qué debes hacer. Saca el exprimidor, coge unas naranjas y prepárate un buen zumo. Al bebértelo después de exprimirlo estarás introduciendo en tu organismo una importante cantidad de vitamina C y también otros nutrientes que se encuentran presentes en las naranjas y que son absolutamente ideales.

Si cometemos el error de esperar unas horas a que nos apetezca bebernos el jugo de naranja, lo que ocurrirá es que esas propiedades positivas se habrían disipado en el ambiente. Seguiremos disfrutando de una buena bebida (ni mucho menos tan sabrosa), pero ya no nos estará dando el aporte que necesita nuestro cuerpo. Así que, aunque a veces sea un poco pesado ponernos a preparar el zumo, os recomendamos que lo hagáis siempre en el último momento, justo antes de beberlo. Y como sabemos que a veces podemos bloquearnos un poco por no saber cómo salir de un apuro, vamos a continuar el artículo con varias ideas para que hagáis el zumo en casa sin necesidad de ir a una zumería.

Métodos para preparar zumo

Comenzamos con el método más extendido en todas las casas: el exprimidor manual de toda la vida. La tecnología avanza, pero nos sorprendemos a nosotros mismos utilizando las mismas técnicas que en el pasado. Y no tiene porqué ser nada malo, por supuesto. El exprimidor que necesitáis para preparar el zumo lo podéis conseguir en cualquier tienda de barrio y su precio no debería superar un par de euros. Son de plástico y hay varios colores entre los que elegir. Os recomendamos uno blanco, porque será más fácil ver el zumo y la pulpa de la naranja. Con el exprimidor en la cocina lo que haremos será comenzar cortando las naranjas. La cantidad que necesitaréis la dejamos a vuestra elección dependiendo de cuánto zumo queráis preparar o de lo gorditas que sean las naranjas.

Preparar el zumo

Tenéis que cortar las naranjas por la mitad. Hay personas que tienen la costumbre de quitar las pepitas a mano, mientras que otras lo exprimen directamente con ellas. En nuestro caso os diremos que no seáis muy tiquismiquis y las dejéis, puesto que cuando pongáis las naranjas en el exprimidor las pepitas se quedarán en la parte superior y nunca caerán a la zona inferior, que es donde se quedará el zumo. Así que no os compliquéis quitando pepitas, porque quizá producís que acabéis perdiendo algunos chorritos de naranja.

Ahora comienza con el proceso para exprimir la naranja. Agarra una mitad y ponla en la punta del exprimidor, moviéndola hacia los lados y haciendo presión. En realidad, este es uno de esos momentos en los que vale más maña que fuerza, así que no te dejes la mano apretando porque igual acabas rompiendo el exprimidor (o provocando que salga volando por efecto de la presión del plástico). Con una cuchara presiona la pulpa que haya quedado en el exprimidor para que salga todo el zumo que haya quedado atascado. La pulpa que ha quedado en la naranja también la puedes intentar aprovechar, pero eso es cuestión de gustos. Te recomendamos que sirvas el zumo de fruta con hielo y una pajita, para que la conviertas en la bebida del verano en casa.

¿No quieres usar un exprimidor tradicional? ¡Pues no hay problema! Ahora venden unas máquinas eléctricas que son muy útiles e inteligentes, en las que lo único que tienes que hacer es meter las naranjas para que el zumo vaya directamente al vaso que hayas colocado en el lugar especificado. Después te quedarán las cáscaras para que las tires a la basura orgánica (reciclemos siempre) y habrás terminado. Si tienes un buen exprimidor eléctrico te vas a cansar menos que haciéndolo a mano y aprovecharás las naranjas mucho más. En último lugar también puedes usar una licuadora, pero en este caso asegúrate de cortar el interior de la naranja y quitar las pepitas, porque quizá la mezcla que salga no te acabe de convencer. Pero en todos los casos disfrutarás de un zumo de naranja estupendo y muy saludable.

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Acerca de Flor Milano

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