Condromalacia rotuliana, ejercicios recomendados

Evitar la condromalacia rotuliana

Muchas veces nos tomamos las molestias de las rodillas como algo pasajero cuando debería ser un aspecto muy serio al que prestar atención. Pensad que las rodillas son las que soportan todo el peso del cuerpo y sin ellas sería difícil caminar. La condromalacia rotuliana, también conocida como pie de atleta, es una dolencia del cartílago ubicado en la rodilla, el mismo que sirve de amortiguador y ayuda a que podamos doblar la rodilla correctamente.

¿Cómo recuperarse de la condromalacia rotuliana?

Dependiendo el grado de desgaste del cartílago o la gravedad de la lesión hay una forma u otra para recuperarse de esas molestias de la rodilla, aunque como es evidente si la lesión es muy grave no existirá otro método que operarse y ponerse una prótesis. Pero por lo general esta dolencia se supera gracias a los antiinflamatorios y diferentes ejercicios para recuperar la condición física normal de la rodilla afectada. Eso sí, el ejercicio tiene que ser moderado. En el momento en el que sintáis cualquier tipo de molestia es mejor detenerse y relajar la rodilla, nada de forzarla o la lesión podría ir a peor. Y sobre todo: frente a cualquier molestia acudid al médico o se puede convertir en un dolor crónico.

Natación, el mejor ejercicio de todos

Los deportes acuáticos suelen ser los más recomendados por los especialistas, debido a que se necesita la fuerza de todo el cuerpo para poder hacer largos o bucear. En el caso de sufrir condromalacia rotuliana se puede practicar la natación sin necesidad de mover el tronco inferior, haciendo que la fuerza principal para avanzar la efectúen los brazos. En este caso, las piernas pueden servir como un pequeño impulso, llevando a que empecemos a trabajar la rodilla afectada hasta que pueda hacer el movimiento de flexión y fuerza que se necesita para nadar con normalidad. Sabemos que a simple vista resulta difícil nadar sin mover las piernas, pero hay un truco infalible: utilizar un flotador de corcho. Si, ese mismo que usan los niños que empiezan a aprender a nadar. Algo tan sencillo como acomodarlo entre las rodillas nos ayudará a mantener las piernas rectas para evitar que se escape de entre estas.

Ejercicios aeróbicos

Si la lesión en la rodilla es reciente lo mejor es hacer una rutina suave de ejercicios, trabajando la zona, pero sin sobre forzarla para evitar empeorar el dolor que se siente. Los mejores ejercicios para ayudar a la rodilla afectada incluyen hacer movimientos lentos y pausados, parecidos a los que se hacen durante una rehabilitación. Muchos especialistas recomiendan implementar en vuestra rutina diaria los ejercicios que os comentaremos a continuación a la vez que hacemos ejercicio moderado al día, como por ejemplo caminar como mínimo 30 minutos diarios. Ya veréis cómo vuestra rodilla mejora de forma sorprendente si seguís la rutina de dar pequeños paseos y termináis la jornada con los estiramientos que os explicaremos paso a paso.

Ejercicios para la condromalacia rotuliana

Elevación de pierna

No necesitáis nada más que una esterilla de yoga, aunque incluso se puede hacer en la cama. Mientras la superficie sea recta no importa dónde se haga si nos sentimos cómodos. Para este ejercicio no necesitamos nada más que tumbarnos boca arriba e ir elevando la pierna afectada manteniéndola completamente recta y subiendo todo lo que podamos. La idea es elevar la pierna, no forzarla. Una vez llegado al máximo posible, mantenemos unos segundos para luego bajarla de nuevo. Debemos hacer 2 series de 10 repeticiones. Pero siempre hay que tener en cuenta el factor de no forzar la zona.

Si a la quinta repetición sentís que empiezan las molestias entonces dejad de hacer este ejercicio de inmediato. Por otro lado, si al pasar las semanas necesitáis añadirle un reto extra a este ejercicio entonces os recomendamos probar a poner un peso añadido, existen unas pesas especiales para los pies. Estas son pequeñas bolsas de arena que puedes atar con velcro alrededor del tobillo. Como es evidente, en las primeras semanas es recomendable poco peso, pero este se puede ir aumentando poco a poco.

Elevación talón-pie

Este ejercicio se puede hacer en cualquier lugar, no importa si lo realizas en el sofá de casa, en la oficina o sentados en una terraza tomando algo con los amigos. De hecho, esta rutina pasa muy desapercibida y puede parecer que simplemente queréis estirar un poco las piernas. Esta rutina es tan simple como cruzar las piernas poniendo la afectada frente la sana y acomodar el talón de esta sobre el tobillo de la pierna buena. Una vez acomodados en el asiento simplemente hay que hacer un poco de fuerza con la pierna sana y acompañar la otra hasta estirar ambas piernas. Una vez las piernas están completamente rectas, hay que volver a doblarlas. Todo el proceso tiene que ser pausado y lento, con suma suavidad para evitar gestos bruscos o molestias. Si lo realizáis notaréis una clara mejora en la lucha contra la condromalacia rotuliana.

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Acerca de Flor Milano

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