¿Cómo prevenir la costra láctea?

Evitar la costra láctea

Todos los padres y madres se preocupan cuando ven alguna cosa extraña en sus hijos, especialmente mientras aún son recién nacidos y no pueden valerse por sí mismos. En los primeros meses de vida el bebe se ve afectado de diferentes molestias como gases o cólicos que hacen estar a los padres en alerta. Pero hay más cosas preocupantes, algunas que no son graves para la salud, aunque sí tienen capacidad de asustar (y mucho) a los padres primerizos. Una de ellas es la costra láctea.

¿Qué es la costra láctea?

Esta dolencia es de origen dermatológico y afecta al cuero cabelludo por la aparición de pieles muertas o signos de descamación por culpa de sebo. Estas pielecillas no deben alarmar a nadie, porque los adultos también las podemos sufrir, aunque las llamamos de otra forma: caspa. Resulta casi increíble creer que un bebé puede sufrir caspa cuando esta molestia producirse por culpa de las decenas de productos que nos echamos en el cabello o por cambios hormonales. Pero como veis, los bebés sí pueden padecerla. Se conoce al problema como costra láctea porque son precisamente los niños lactantes los que pueden presentar este exceso de sebo en el cuero cabelludo.

¿Duele?

¿A vosotros os duele tener caspa? Entonces ahí tenéis la respuesta. Evidentemente, al niño no le molestará para nada tener descamación de piel, aunque puede ser molesto si le da picores. La costra láctea puede provocar enrojecimiento en la piel. No hace falta alarmarse. Esa pequeña irritación es indolora y vuestro hijo no sentirá dolor ni sufrirá.

Pero si no tenéis unos cuidados mínimos, este problema del cuero cabelludo puede ser una fuente de bacterias u hongos que es posible que deriven en infecciones o en molestias. Estas sí harán que el bebé sufra picores intensos y un malestar generalizado. Así que si veis que el niño empieza a presentar esas partículas de caspa, corred a la farmacia para que os asesoren sobre qué productos aplicar al menor y si veis que al pasar las semanas empeora, corred al pediatra.

¿Cómo prevenirlo durante el baño?

Lo primero de todo que no debemos olvidar: no bañéis al bebé todos los días. Está demostrado que es mejor ducharse un día sí y un día no, incluso siendo adultos. Eso se debe a que los productos de higiene que utilizamos pueden irritarnos la piel si los usamos de forma frecuente y muy habitual. Lo mismo ocurre con los niños. Es mejor bañarlos cada dos o tres días. En esos baños es importante utilizar un jabón especial que prevenga esta dolencia dermatológica. A diferencia de lo que puede parecer, puesto que deben comprarse en farmacia, estos champús no son muy caros y duran mucho tiempo. Cuando aplicamos el champú hay que hacer un pequeño masaje en el cuerpo cabelludo. Ese gesto ayudará a que la piel absorba las propiedades del champú a la vez que el menor disfrutará de un rato agradable y unas caricias placenteras junto a su padre y madre. Esas caricias ayudarán, de forma añadida, a que el vínculo entre padres e hijos se estreche más y se empiecen a crear lazos de confianza y amor.

Baño para la costra láctea

La importancia de cepillar el cabello

Otra forma de prevenir la costra láctea es cepillando el cabello del niño varias veces al día. Hay que evitar cepillos de cedras duras, de madera o peines de púas. Hay unos cepillos muy suaves que están pensados para los recién nacidos, dando suavidad y brillo al pelo. Pasándole varias veces ese cepillo por el pelo no solo haréis que el niño se sienta cómodo al sentirse limpio, también lograréis que su cabello se vea más sano y brillante. En el proceso estaréis eliminando de manera rápida el exceso de sebo generado por el cuero cabelludo.

Hidrata su piel

Ante la aparición de estas costras lo primero que hay que hacer es evitar por completo el arrancárselas ya sea con las uñas o durante el secado con la toalla. Pensad que si hacéis eso lo único que haréis es provocarle daño al niño e irritar mucho la zona. Por eso ante las primeras señales lo primero que hay que hacer es hidratar la zona con aceites especiales para ayudar a que la piel absorba esa hidratación y deje de estar tan seca. Un remedio muy bueno para este caso es usar aceite de oliva o de almendras. Se puede aplicar en la zona y dejar que haga efecto durante toda la noche. También podéis aprovechar para hacer un masaje con caricias a fin de echar una mano a que la piel absorba por completo el aceite.

Estos métodos os ayudarán a que la piel del niño esté perfecta y que la costra láctea no se convierta en un problema. Como decíamos antes, no tenéis que alarmaros, siendo preferible reaccionar con calma para encontrar una solución. Vuestro hijo os lo agradecerá.

Compartir en Google Plus

Acerca de Flor Milano

Deja una Respuesta

¡Sé el primero en comentar!

avatar

wpDiscuz