¿Cómo evitar que la ansiedad afecte nuestra alimentación?

¿Cómo evitar que la ansiedad no afecte nuestra alimentación? 1

Los trastornos de ansiedad se relacionan con estados de ánimo que se presentan ante ciertas situaciones, por ejemplo, un examen, una entrevista de trabajo, una discusión… Se producen en nuestra mente, pero pueden repercutir en nuestro cuerpo, sobre todo, en nuestra alimentación. Por este motivo, es importante que te contemos cómo puedes evitar que la ansiedad repercuta en tu salud.

La ansiedad

Todas las personas, alguna vez en su vida, sufren de ansiedad. En medidas normales, nos permite enfrentarnos ante situaciones estresantes y nos permite reaccionar para resolver ciertas cuestiones, asumirlas y afrontarlas de la mejor manera.

El problema surge cuando esa ansiedad se extiende en el tiempo y se intensifica, limitando nuestras actividades y no permitiendo que reaccionemos ante un problema. En estos casos, se la llama “alteración” y puede ser muy grave si no la tratamos a tiempo y sólo la consideramos una crisis de nervios.

Algunos trastornos de ansiedad

Algunos trastornos por ansiedad son pánico, agorafobia, fobia social, obsesiones, ansiedad generalizada, etcétera, pero la ansiedad también es parte de otros problemas, por ejemplo, de alimentación, problemas sexuales, problemas de relación personal, dificultades de rendimiento intelectual, molestias físicas de origen psicosomático, entre otras.

¿Cómo evitarlos?

Para evitar que estos trastornos afecten nuestra alimentación, se deben seguir los siguientes consejos. Vale la pena aclarar que, si el problema persiste, la atención médica es lo más recomendado.

♦ Aprende a diferenciar entre la sensación de ansiedad y hambre

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♦ No te saltees las comidas.

♦ No comas a las apuradas, siéntate, sírvete en un plato, come despacio y en tranquilidad.

♦ No dejar las fuentes en la mesa mientras comes, te sirves y la guardas.

♦ Lo que sobra en el plato ahí debe quedar, no lo comas.

♦ No te levantes de la mesa si no has terminado de comer.

♦ Piensa que vas a comer antes de la hora de almorzar o cenar, no cocines a las apuradas y, si no tienes tiempo, trata de preparar un menú semanal.

♦ Cuando vayas a hacer las compras, lleva el dinero justo y no te tientes.

♦ Si tienes hambre, no cocines, te puedes tentar.

♦ Realiza actividades que te alejen de la alimentación por antojos, salir a caminar sin dinero en el bolsillo, por ejemplo.

♦ Aprender qué te genera tensiones y cuándo aparecen, esas son las que crean ansiedad y conducen luego a la sobreingesta.

Vía: alimentación-sana

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Acerca de Daniela Deicas

Comunicadora social, periodista, trabajadora en varios rubros, redactora por naturaleza... Siempre buscando más, de eso se trata.

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