¿Cómo desintoxicarse de los metales pesados viviendo en una gran ciudad?

Vivir en una gran ciudad tiene sus ventajas pero también numerosas desventajas para nuestra salud. Los metales pesados se acumulan en pequeñas partículas en el aire que respiramos o en el agua y pueden intoxicar nuestro organismo, provocando graves enfermedades a largo plazo. Según es explicado en el libro Hackea tu vida, el cadmio, mercurio y plomo son los metales pesados que en mayor medida intoxican a las personas que viven en ciudades. Estos metales tienen un efecto acumulativo en el organismo y no son fáciles de eliminar. Algunos expertos aseguran que estamos entre 500 y 1.000 veces más expuestos a metales pesados que nuestros antepasados. La contaminación del aire, con la influencia del cambio climático, no ha hecho más que crecer en los últimos años y fertilizantes y pesticidas, así como residuos de industrias y energías acaban en el ambiente, con una gran presencia de metales pesados.

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La solución está en el biohacking y la detoxificación

El biohacking es la alternativa más eficaz ante esta lenta pero inexorable contaminación procedente del cadmio, mercurio y plomo. Las herramientas de biohacking ayudan a optimizar el funcionamiento del organismo, mejoran el sueño, reducen los niveles de estrés y ayudan a conocer los químicos y pesticidas que nos están envenenando, entre otros beneficios.

En un centro de antienvejecimiento es posible, además, recibir tratamientos que depuran el cuerpo y revitalizan al individuo. Estos tratamientos proporcionan energía, detoxifican de sustancias dañinas como los metales pesados y mejoran la salud en general. Son terapias antiedad que reducen el estrés oxidativo, combaten y previenen enfermedades degenerativas y revitalizan el sistema inmune. Se trata de tratamientos que combaten de forma específica los daños causados por la edad y el paso del tiempo. Ayudan tanto a vivir más como de forma mucho más saludable.

En suma, como explica el fundador de Hackiom, hackear la mente es el método más sano para luchar contra el estrés crónico, prevenir y combatir las enfermedades que pueden provocar los metales pesados y tomar el control del propio cuerpo. El biohacking es clave para utilizar de forma adecuada el cuerpo al entrenar, no volver a caer enfermo y optimizar el organismo. El cuerpo está diseñado para moverse y los recursos de biohacking ayudan a aprender rangos de movimientos completos, que pueden ser efectuados al aire libre, en contacto con la naturaleza.

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