Cómo afecta el embarazo la piel

Cómo evitar las estrías en el embarazo 1

Cuando una mujer está embarazada, su cuerpo cambia, tanto interna como externamente, y en estos cambios, la piel también se lleva su parte. En principio, la piel va adquiriendo mayor elasticidad para prepararse para el alumbramiento, pero también surgen otras manifestaciones como la melasma, o también conocida como “paño de la embarazadas”, y las estrías.

Veremos en este post más datos sobre los cambios que van teniendo las mujeres en su piel durante la gestación.

Estos cambios son absolutamente normales, ya que la piel debe prepararse para albergar, en pocos meses, un volumen mayor al normal. Para soportar esta dilatación, la piel se torna más elástica, con lo cual se puede decir que mejora.

Desde un punto de vista microscópico, aumenta la vascularización de la piel y la formación de colágeno“, explicó al respecto Miguel Sánchez Viera, miembro de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV) y director del Instituto de Dermatología Integral de Madrid.

Por vascularización se entiende la formación de nuevos vasos sanguíneos y capilares en el tejido. El colágeno, recordemos, es una proteína presente de manera abundante en la piel y los huesos. Estos factores son los que preparan la piel para las transformaciones que irá experimentando con el paso de los años.

Además, la retención de líquidos que se produce a lo largo de estos meses hace que ese líquido se traslade a los tejidos. El resultado visible de esto es que la piel se torne más tersa y luminosa, con mayor densidad y espesor de lo normal.

Las estrías en el embarazo

Sin embargo, pese a este proceso natural, hay pieles que no toleran el estiramiento y la distensión y, como consecuencia, sufren pequeñas fracturas y fragmentaciones, las denominadas estrías. En palabras de Sánchez Viera, las estrías son “cicatrices internas de la piel, que aparecen en lugares donde el colágeno no ha sido suficiente“.

Para tratar de evitar que aparezcan, la medida más a mano es el uso cotidiano de cremas hidratantes, que estimulen la elasticidad y la síntesis del colágeno. También será de ayuda la práctica de ejercicio físico, que ayudará a fortalecer la piel. Estas medidas se recomiendan en particular a mujeres que, por predisposición genética o por otros motivos, son más proclives a tener este problema. Si bien la prevención no elimina las posibilidades de su aparición, al menos las reduce de manera significativa.

Efectos de las hormonas: melasma

Otros cambios en la piel de la embarazada tienen que ver directamente con la acción de las hormonas. Durante el embarazo se incrementa la producción de melanina, el pigmento que da color a la piel, así como del cabello y los ojos.

Este incremento ocasiona una hiperpigmentación, fenómeno que se da en 9 de cada 10 gestaciones y que consiste en el oscurecimiento de algunas partes del cuerpo, como las areolas -zona que rodea los pezones-, la línea negra del abdomen y la cara. Esto último es lo que los médicos llaman melasma o cloasma, y que se conoce como “paño de la embarazada” o “paño del embarazo”.

El problema de la melasma es que, en muchos casos, las manchas en la cara no se van luego y quedan permanentes. Es decir, a diferencia de la mayoría de los cambios que se producen en el cuerpo de la mujer durante la gestación, esta sobrepigmentación no desaparece después del parto. En otros casos, estas marcas se van difuminando y borrándose, pero es un proceso que puede llevar meses o incluso años.

Compartir en Google Plus
Periodista general recibida en TEA Mar del Plata, en el año 2005, con promedio distinguido.Actualmente soy editora de contenidos para las redes de Bitablog y Smallsquid. También he escrito para otras, como el Sobre de los Blogs. Desde mis inicios, me ha atraído todo la relacionado con Internet y los medios digitales, así como el mundo de la salud y el bienestar, del turismo y los viajes, la comunicación y la cultura en general.

Deja una Respuesta

¡Sé el primero en comentar!

avatar

wpDiscuz