Comer por las noches, ¿engorda?

Comer por las noches

Los tópicos están hechos para que los rompamos, que los destruyamos, que los tiremos al suelo y saltemos encima. Y a nosotros nos encanta hacerles eso a los tópicos o incluso algo peor a ser posible. Sobre alimentación hay muchos tópicos que acaban aburriendo. Uno de los más extendidos es el que dice que comer por las noches es malo. Hay quien dice que en vez de hacer esto deberíamos acostarnos con hambre, subirnos por las paredes debido a los rugidos que hace nuestro estómago o incluso esperar a que pase la noche para luego, en el desayuno, comer el triple. A todos ellos les preguntamos lo mismo: ¿estáis locos?

Comer por la noche no es malo

Lo decimos por adelantado para que quede claro. No es malo que comamos por la noche. No lo es por mucho que os lo repitan. Todo son cuentos e historias para no dormir. Pero como siempre os decimos, lo que sí tenéis que tener en cuenta es la importancia de tener una vida equilibrada. Los extremos son desastrosos para todos los aspectos de nuestra existencia. Hasta lo más maravilloso se puede terminar por convertir en algo insustancial si abusamos de ello. Por eso las “cosas malas” no tienen que ser tan malas si sabemos cómo introducirlas de forma equilibrada, cómo no abusar de ellas para que luego no nos pase factura a largo plazo.

Comer algo por la noche puede no ser malo si nos lo tomamos como una necesidad ante una situación específica. Es cierto que nuestro metabolismo se ralentiza de noche, porque el cuerpo está acostumbrado a bajar el rendimiento y a saber cuándo nos vamos a dormir. Pero todo depende. ¿Qué podemos considerar de noche? Cada vez la sociedad está intentando vivir más y dormir menos. Se aumentan las horas consumidas de noche para dedicárselas al tiempo libre y las aficiones y se reducen las horas de sueño. Cuando veis a personajes televisivos que aseguran dormir la mitad del tiempo recomendado (la mitad de 8 horas) no es algo infrecuente, sino que se está estilando cada vez fruto de la inquietud de las nuevas generaciones. En ese tipo de casos comer durante la noche es lo más normal del mundo, porque sería imposible aguantar esas horas despierto sin tener un aporte energético que nos acompañara.

Hay todo tipo de casos

En otro tipo de situaciones quizá no hayamos reducido nuestras horas de sueño de forma habitual, pero sí lo hagamos por cuestiones determinadas dependiendo del momento. Eso no implica que no podamos comer algo de noche si nos lo pide el cuerpo. Si os habéis quedado un domingo hasta las tres de la madrugada para ver el nuevo episodio de Juego de Tronos en versión original, vuestro cuerpo os pedirá un aporte energético que le permita disfrutar de ese esfuerzo extra tanto como lo estáis haciendo vosotros ante la televisión.

Engordar por la noche

Tenemos que intentar que no sea un hábito, eso sí, y también es fundamental conocer nuestro metabolismo. Cada persona es un mundo y hay muchas que han entrenado a su metabolismo para que la noche sea simplemente otro momento del día. Es conveniente que os conozcáis y que sepáis cuáles son las variaciones de peso que sufrís dependiendo del momento. ¿Engordáis mucho por haber tomado un simple vaso de leche antes de dormir? En ese caso deberíais buscar alternativas o al menos ser conscientes de que si una noche nos tomamos esta bebida, al día siguiente habremos engordado un poco. El conocimiento es poder para nosotros a la hora de saber hasta dónde podemos llevar los picoteos nocturnos o los asaltos que hagamos a la nevera.

Recomendaciones

Claro está, y esto es importante, hay muchas diferencias entre las cosas que podemos comer por la noche. No es lo mismo que a las 2 de la madrugada, una hora antes de dormir, nos comamos media pizza, que lo que nos llevemos a la boca sean unos pocos cereales. También podemos confiar en yogur sin grasa, alguna fruta que nos apetezca y sepamos que nos dejará saciados, una zanahoria o incluso un smoothie que nos podemos preparar de nuestro sabor favorito. La elección de un snack nocturno u otro dependerá del momento del año (por la noche refresca y solo en verano nos podremos beber el smoothie, por ejemplo) y de lo que estemos haciendo (si estamos trabajando necesitaremos algo que no nos distraiga demasiado y con lo que no tengamos que usar las manos de forma permanente).

En definitiva, llegamos a la conclusión clara de que no es malo comer por las noches, solo hay que saber qué comer y cómo hacerlo para que no se acabe convirtiendo en un problema para nosotros. Pero la próxima vez que tengáis hambre durante la noche y vuestro estómago se esté comunicando con vosotros, deberíais hacerle caso e ir a comer algo antes de que el dolor os acabe llevando a la cama de manera inevitable.

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Acerca de Flor Milano

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1 Comentario on "Comer por las noches, ¿engorda?"

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olga
Invitado
olga
7 año 5 meses atrás

holla soy olga y mi pregunta es ke tengo 26 ano y mido 1.62 peso 114 libras pero kiero aumentar pokito me dien una dieta parate quiero saber de una buena malteada me urge porfavor grcias

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