Comer más sano no es necesariamente más costoso

La clave para diseñar un plan alimentario más saludable y nutritivo no es gastar de más ni consumir alimentos costosos, sino ser más inteligente a la hora de invertir el dinero que tengamos para los productos alimenticios.

Aumentar el gasto en frutos secos, soja, granos integrales, y reducirlo en carnes rojas y procesadas y lácteos ricos en grasas, sería la mejor inversión en salud alimentaria”, concluyó un equipo de investigadores de la Escuela de Salud Pública de Harvard, Boston, Estados Unidos.

El grupo de profesionales liderado por el doctor Adam M. Bernstein dio una pauta interesante: el “truco” es entonces gastar más en alimentos derivados de las plantas.

El equipo se basó en otros estudios nutricionales comparativos relacionados con el tipo de comidas y su costo que sugerían que la llamada “fast food” o comida chatarra sería más accesible que las frutas y verduras frescas. Y esto no sólo se daría en Estados Unidos, sino que otros análisis similares habrían llegado a las mismas conclusiones en países europeos, con España incluida, como Reino Unido, Francia y Holanda.

En realidad, se quiso demostrar que esta relación no es necesariamente así, y para ello, se evaluó la dieta y el gasto en alimentos de más de 78.190 mujeres. Los hábitos alimentarios de cada una de ellas y el consumo de multivitaminas se calificó según la escala llamada Alternative Healthy Eating Index (AHEI), una herramienta diseñada para asignar puntaje al consumo de alimentos más saludables.

Lo cierto es que en un primer momento, tras contrastar los datos, hallaron que las féminas que más alimentos saludables consumían (AHEI de 59 puntos) gastaban unos 4,60 dólares diarios en comida, comparado con unos 3,70 por día aquellas con dietas de calidad inferior (AHEI de 30 puntos).

Pero, al clasificar a las participantes en cinco grupos según el gasto en alimentos, el índice varió de forma significativa: el AHEI entre el 10 por ciento que más gastaba y el que menos gastaba en cada grupo osciló entre 25 y 29 puntos.

Estudios anteriores habían asociado un aumento de 20 puntos con un 25 por ciento menos riesgo de desarrollar enfermedad cardíaca, destacó el equipo.

En este sentido, los especialistas recomendaron invertir más de nuestro presupuesto en frutos secos, sojas y granos integrales, ya que estos alimentos demostraron elevar la puntuación según la escala AHEI, mientras que comprar más carnes rojas y procesadas, y lácteos ricos en grasa, la han reducido.

“El pescado y el pollo, los vegetales y las frutas y sus jugos son la segunda gran inversión. Gastar más dinero está asociado con una dieta más costosa, pero se pueden lograr grandes cambios beneficiosos sin aumentar el gasto mensual”, concluyó el equipo.

En conclusión, la clave estaría en ser más inteligente a la hora de ir de compras y escoger nuestros alimentos para tener una nutrición y una salud mejores.

Vía Yahoo

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Periodista general recibida en TEA Mar del Plata, en el año 2005, con promedio distinguido.Actualmente soy editora de contenidos para las redes de Bitablog y Smallsquid. También he escrito para otras, como el Sobre de los Blogs. Desde mis inicios, me ha atraído todo la relacionado con Internet y los medios digitales, así como el mundo de la salud y el bienestar, del turismo y los viajes, la comunicación y la cultura en general.

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