Clave para combatir la obesidad en los más pequeños

Hace poco se dieron a conocer los resultados del estudio IDEFICS (Identificación y prevención de los efectos de la alimentación y del estilo de vida sobre la salud de los niños y bebés), para conocer qué hacer frente a esta epidemia. El trabajo se realizó sobre una base de unos 16.000 niños de ocho países europeos, de una edad comprendida entre los dos y nueve años.

Los consejos generales más importantes para evitar la obesidad en los niños se dividió en tres ejes: alimentación, actividad física y estrés.

En el primer campo se enfatizó en la importancia de que los pequeños consuman abundante agua a diario, ya que es la forma más saludable, eficaz y económica de hidratarse y sustituir la ingesta de otras bebidas refrescantes, altas en azúcar. Si se prefiere, también se les podrá dar zumos naturales de frutas: sabor y nutrición de una forma muy sencilla.

Habrá que estimular asimismo el consumo diario de frutas y verduras: las primeras, son la mejor fuente de alimentos dulces, pero saludables, habrá que buscar la manera de despertar el interés del niño en ellas. Procurarles combinaciones coloridas y apetecibles, o dejarles siempre al alcance de la mano las frutas para que puedan servirse de ellas, en lugar de otros alimentos dulces procesados, son algunas de las medidas que los padres pueden tomar. Como plato entrante, una variada ensalada cruda será una opción más que adecuada.

En el segundo eje, el de la actividad física, el estudio advierte sobre la cantidad de tiempo sedentario que pasa un niño en promedio: habrá que reducir la televisión y los videojuegos, y buscarles actividades al aire libre o fuera de casa. Según este informe, el ejercicio físico diario fortalece los huesos, les mejora su resistencia física y disfrutan más de todo.

En cuanto al estrés, la superación de los problemas y la relajación, el IDEFICS recomienda que los niños pasen más tiempo junto a sus padres y que se busquen actividades interesantes para compartir en familia. Pueden ser salidas como tareas cotidianas: por caso, el hacerlo partícipes de la preparación de los alimentos puede ser una buena alternativa.

Finalmente, aunque no menos importante será asegurarse de que tenga un óptimo descanso: dormir bien por la noche,  e incluso, la siesta, es bueno para los niños, ya que estarán bien descansados y con más energía para afrontar sus actividades diarias con mayor calma y armonía.

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Periodista general recibida en TEA Mar del Plata, en el año 2005, con promedio distinguido.Actualmente soy editora de contenidos para las redes de Bitablog y Smallsquid. También he escrito para otras, como el Sobre de los Blogs. Desde mis inicios, me ha atraído todo la relacionado con Internet y los medios digitales, así como el mundo de la salud y el bienestar, del turismo y los viajes, la comunicación y la cultura en general.

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