Clamidia: posible vacuna en camino

Vacuna para la Clamidia

Solo su nombre inspira preocupación. La clamidia es una bacteria que se transmite mediante contacto sexual y que pertenece a las chlamydiaceae. La infección por clamidia es muy común entre todo tipo de personas y se trata, en realidad, de la afección más común en lo que se refiere al sexo. La podemos contraer a través de todos los tipos de práctica sexual, tanto oral como anal o vaginal. También podemos sufrirla con el simple proceso de compartir un objeto sexual que haya pasado anteriormente por las zonas íntimas de otra persona. A día de hoy tiene solución, dado que un antibiótico es un buen método para combatirla y lograr que la bacteria desaparezca, pero esto no ha impedido que los científicos profundicen en la búsqueda de una vacuna.

Clamidia, los misterios de la bacteria

Hay distintos aspectos todavía sin precisar de este tipo de bacteria que se divide en varias especies patogénicas dependiendo de su procedencia y características. Se puede transmitir por parte de los humanos, pero también a través de otros mamíferos, así como de aves. Los expertos no se ponen de acuerdo ni siquiera en la forma de llamarla, dado que hay largas discusiones en activo sobre si deberíamos hacer referencia a la bacteria en singular (clamidia) o en plural (las clamidias). Esto explica, en cierta manera, que todavía se estén llevando a cabo investigaciones para dar con la fórmula que permita desarrollar una vacuna efectiva.

Con este tipo de infección sexual una de las bases que se tienen en cuenta es que en muchos de los casos no es detectable debido a la ausencia de síntomas identificativos. Por eso su transmisión sexual se puede producir de forma demasiado rápida e incontralada, siendo uno de los problemas más extendidos entre todo tipo de personas sin hacer distinción por género o edad. Las consecuencias a corto y largo plazo incluyen daños en el aparato genital, inflamaciones, esterilidad, abortos en el caso de mujeres embarazadas, neumonía, dolor al orinar o consecuencias negativas en el bebé para quienes tengan un hijo (como dificultades respiratorias tras el nacimiento).

Para evitar la clamidia se recomienda la monogamia, usar protección en las relaciones y realizarse pruebas médicas de forma frecuente.

La vacuna puede llegar desde Canadá

Pero de lo que hoy hablamos es de la vacuna que se encuentra en desarrollo desde Canadá. Por ahora los científicos que trabajan en este proyecto han hecho pruebas muy prometedoras con ratones y es posible que después de pasar el proceso por más pruebas lleguen a ponerlo en práctica en humanos. Por ahora todavía es algo que se encuentra lejano, pero a lo que quieren llegar los expertos debido a que creen que es necesario que exista una vacuna para la que está considerada como enfermedad sexual más común en el mundo entero.

Infección por Clamidia

La vacuna que se encuentra en su estado de prototipo ha sido administrada a un ratón a través de su nariz y luego fue expuesto a la bacteria. Antes de ello se le proporcionó una segunda dosis de la vacuna, puesto que se quería aumentar el efecto protector a fin de poder llegar a mejores conclusiones en relación a las pruebas. También se expuso a la bacteria a otro ratón que no tenía la vacuna, a fin de realizar una comparación entre los efectos de cada uno de los casos. Lo que ocurrió a continuación es que cada uno de los ratones fue haciendo demostración de un comportamiento distinto. El ratón que había recibido las dos dosis de vacuna mantuvo más controlada la bacteria, mientras que el otro se dejó invadir por ella y sufrió importantes daños en sus órganos reproductivos. Ese era justamente el efecto que buscaban apreciar, dado que confirmaría que la vacuna estaba siendo efectiva.

Un resultado que promete

Los responsables del estudio denominan los resultados que han obtenido como “muy prometedores” y creen que se están dando pasos en firme para poder probar la vacuna posteriormente en humanos. Antes aún la van a probar en otros animales con la intención de llegar a conclusiones más firmes. También quieren poner solución a algunos de los efectos secundarios más graves que se producen debido a la clamidia. Hablan en especial de cómo les preocupa que en países en desarrollo la clamidia es el motivo por el cual muchas personas sufren infecciones oculares que terminan provocándoles ceguera permanente. Creen que es importante que las investigaciones se concentren en dar solución a estos problemas por encima de todas las cosas.

Al mismo tiempo, para que entendamos la gravedad de este tipo de infección, recuerdan que solo en el año 2015 se diagnosticaron 200 mil casos de clamidia. Es especialmente habitual entre personas de menos de 25 años, grupo quizá menos estable en lo que se refiere a tener una pareja sexual fija que impida este tipo de problemas. A la vista de la situación, los científicos canadienses que se han ocupado del estudio recomiendan precaución.

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