Cirugía estética, mitos que debemos conocer

Cirugía estética y belleza

La cirugía estética nunca debe ser la primera opción en la cual pensemos para solucionar algún problema o aspecto que no nos convenza de nuestro físico. Hay muchas más opciones antes de ello, aunque sabemos que en algunas situaciones es la única alternativa que nos queda. Podríamos hablar largo y tendido sobre ello y elaborar puntos positivos y negativos de someternos a uno de estos procesos, pero no es de lo que queremos hablar hoy. En esta ocasión nuestro tema son los mitos que existen alrededor de la cirugía estética, que no son precisamente pocos y que en ocasiones nos alejan de ella cuando es, en realidad, lo que necesitamos. Esta es una primera parte y próximamente publicaremos al menos otra entrega.

Cirugía estética para adelgazar

Uno de los grandes mitos que circulan sobre la cirugía es que nos permite adelgazar. Y no, no nos lo permite hacer por mucho que queramos creer en hadas, príncipes y princesas. Lo que hacemos con la cirugía estética cuando hemos superado unos niveles de peso adecuados es eliminar la grasa que se ha concentrado en determinadas zonas para que podamos recuperar una forma más coherente con nuestras medidas óptimas. Pero si después de pasar por un proceso de liposucción nos ponemos a comer de forma desenfrenada y no tenemos cuidado con esas calorías que ingerimos, lo que ocurrirá es que volveremos a engordar y estaremos en poco tiempo de nuevo como estábamos. Y el problema es que no vamos a someternos a una liposucción tras otra. Así que si no estamos dispuestos a cambiar nuestros hábitos alimenticios cuando pasemos por el quirófano será mejor que ni lo intentemos y que recurramos a medios naturales que siempre son mucho más adecuados.

La maldad de los implantes mamarios

Los implantes mamarios son necesarios para muchas mujeres que, en este caso, no tienen otra opción de conseguir las medidas que siempre han deseado tener o las que son más adecuadas para su físico. A veces el destino es caprichoso con nuestro cuerpo y tenemos que echar mano de una pequeña ayuda para conseguir estar como deseamos. En este caso la cirugía es necesaria, pero hay personas que se limitan y no pasan por ella debido a que creen en algunos de los mitos que existen alrededor de este tipo de implantes. Se cree, por ejemplo, que ponernos implantes mamarios es algo que aumenta el riesgo de tener cáncer de mama.

Cirugía estética de pecho

El motivo por el cual no hay de qué preocuparse es porque la silicona que se utiliza en este tipo de operaciones es la misma que se usa en muchos objetos que nos acompañan a lo largo de la vida, como los chupetes de los bebés. Por otro lado, también existe la falsa creencia de que con implantes mamarios no será posible dar el pecho al niño y esto es algo que ya ha quedado muy atrasado en el tiempo. La cirugía plástica ha mejorado mucho en las últimas décadas y las técnicas actuales ya permiten que esto no sea un impedimento. Además, no hay que olvidar que en España este es el tipo de operación más solicitada entre los ciudadanos.

Hay que realizarse retoques

Qué peligrosos son los mitos y cuánto daño hacen a la gente que cree en ellos de forma inamovible. Otra de esas cosas que el mundo repite aunque no tenga conocimiento directo de ello es que cuando pasamos por la cirugía estética luego estamos obligados a realizarnos retoques cada ciertos años. Hay distintos procesos, eso hay que entenderlo. En el caso de los que necesitan algún tipo de arreglo los periodos de duración que debemos esperar son de entre 8 y 10 años. En los demás casos no hay que realizar ningún retoque, dependiendo esto del tipo de operación por la que pasemos y siendo muy variable dependiendo de la situación. De esto será algo de lo que nos informarán en la clínica cuando acudamos a pedir presupuesto para el cambio que estemos pensando hacernos.

El dolor es enorme

A todos nos da miedo el dolor, esa es una realidad innegable. Si no hacemos algunas cosas es por el miedo al dolor. ¿Por qué no vamos al dentista desde jóvenes? Porque nos da miedo que nos hagan daño. Es el mismo principio, a veces no nos operamos porque tenemos miedo de que pueda causarnos dolor. Pero lo cierto es que como otros aspectos de la cirugía, el tratamiento del dolor ha mejorado mucho en las últimas décadas.

Ahora los anestesistas hacen un trabajo que se concentra de forma específica en bloquear aquellos nervios que transmiten las señales de dolor y que conviene tener a raya para que el paciente se encuentre mejor. Se han reducido mucho los índices de dolor que se provocan tanto durante como después de la operación. Y buena demostración de esta mejora es que cada vez los periodos de reposo en las clínicas después de una operación de cirugía estética son más reducidos, permitiendo que los pacientes las abandonen con rapidez después de la intervención.

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Acerca de Flor Milano

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