Cintilla iliotibial: información del síndrome y problemas

cintilla iliotibial en atleta

Si tenemos costumbre de correr, algo que en estos tiempos que corren es cada vez más común entre todo tipo de personas, nos tenemos que cuidar mucho de no sufrir problemas inesperados. Uno de los más comunes es el denominado como síndrome de la cintilla iliotibial, que se produce en el momento en el cual esta se inflama. Tal y como es deducible, si esto ocurre lo que pasará es que sufriremos un intenso dolor que nos impedirá seguir corriendo tal y como lo estábamos haciendo.

Por lo general no hay ningún tipo de problema en correr. Nuestro organismo está preparado para que lo podamos hacer sin altercados. La fascia lata se ocupa de que todo esté en orden y que tanto la cadera como el muslo se mantengan estables mientras corremos. Pero hay casos en los que esto se puede complicar, sobre todo en el momento en el cual alteramos nuestras acciones de una manera drástica. El cuerpo no está preparado para ese cambio repentino y se resiente. Lo mismo ocurre con los momentos en los que cambiamos la superficie sobre la que corremos. Si se produce fricción entre los tejidos que recubren la cintilla iliotibial y ésta, llevará a que tengamos inflamación y que suframos mucho por el dolor que sentiremos.

Cintilla iliotibial: desarrollo

El síndrome de la cintilla iliotibial recibe otros nombres por los que también es conocido. Por ejemplo, síndrome de fricción de la banda iliotibial o de manera común podemos decir que, simplemente, se trata de un fuerte dolor en la rodilla, exactamente en su parte lateral. Entre los atletas lo conocen como rodilla del corredor, para que os hagáis a la idea de la fuerte presencia que tiene en este sector.

Para los atletas es un problema bastante común y por eso seguro que en más de una ocasión has oído cómo lo mencionaban en televisión. Aún así, que sea común no significa que sea menos problemático. Sobre todo porque supone un obstáculo para que los deportistas puedan seguir con su actividad habitual. ¿Y cómo empieza el problema? Se puede producir en cualquier momento de la carrera y sin aviso previo. Los deportistas notan cómo al tiempo que están corriendo sufren algunos dolores. Este se mantiene y a diferencia de otros dolores no produce ningún cambio a mejor a medida que pasa el tiempo y los músculos siguen en activo. Lo más normal es tener que detener la práctica deportiva en un periodo de alrededor 10 minutos debido a lo insoportable que resulta el dolor. Hay algunas situaciones en las que aparece todavía antes, sobre todo cuando el ejercicio se está realizando a un ritmo reducido o cuesta abajo, a la vista de que estos factores aumentan el roce.

Diagnóstico

Lo positivo de que la rodilla del corredor sea algo tan común es que el diagnóstico es básico. Una vez conocemos cuáles son los factores que entran en juego en su proceso no tendremos muchas complicaciones en ser nosotros mismos los que entienden que están sufriendo este tipo de lesión. La consulta a un especialista y la comprobación de los distintos puntos clave puede ayudar a determinar si se está sufriendo el problema. No suele ser imprescindible realizar pruebas de imagen, aunque puede haber casos determinados en los que no quede ninguna otra solución. En algunos casos estas pruebas pueden ayudar a ver si existe más líquido entre tendones y huesos, como es el caso de la banda iliotibial.

¿Cómo tratar el problema?

Uno de los aspectos que más hay que tener en cuenta del síndrome de fricción de la banda iliotibial es que es vital que el tratamiento comience cuanto antes. No solo porque el dolor, tal y como hemos mencionado, es alto, sino porque resultará la mejor manera de que la situación no vaya a más. El tratamiento que se haya impuesto no es algo que se deba abandonar, dado que se tiene que mantener en activo hasta que la lesión haya desaparecido. Entre los consejos que hay que tener en cuenta se incluyen algunos muy lógicos que no viene mal recordar.

Por ejemplo, que hay que tener cuidado con el deporte que realizamos en el proceso de recuperación. La rodilla la debemos tratar con mucho cuidado. En el caso de que sea necesario habrá que poner plantillas en el calzado o adquirir uno nuevo para que nos ayude en estos días. Cómo no, la fisioterapia debe estar implícita de forma imprescindible. Los músculos que se han visto comprometidos no pueden quedar de lado en el proceso de recuperación y hay que tratarlos con mucho mimo. En todos los casos es necesario tomarse estas recomendaciones con atención para no cometer ningún error. Si os encontráis en una situación en la que todo para la cintilla iliotibial no haya funcionado, quizá deberíamos comenzar a plantearnos algún tipo de intervención en el quirófano, pero no es lo más frecuente.

Foto: Andrés Nieto Porras

Compartir en Google Plus

Acerca de Flor Milano

Deja una Respuesta

¡Sé el primero en comentar!

avatar

wpDiscuz