Cinco hábitos a rever para prevenir la diabetes 2

Cinco hábitos a rever para prevenir la diabetes 2 1

Ya hemos hablado de la diabetes, y de sus dos tipos, con sus respectivas diferencias. En concreto, la de tipo 1 es autoinmune, mientras que la 2 es producto de malos hábitos de dieta y de vida. Lo cierto es que esta enfermedad ya se ha convertido en epidemia: afecta a unos 340 millones de personas en todo el mundo.

La propuesta en esta ocasión es compartir cinco hábitos que habrá que considerar y, de ser necesario, cambiar, para prevenir la diabetes en la vida adulta.

Bebidas azucaradas

Se trata de una de las malas costumbres más frecuentes y que suponen un riesgo para la salud. Los llamados refrescos son uno de los factores de riesgo más importantes para aumentar la probabilidad de sufrir este desorden metabólico, ya que suponen una dosis muy elevada de azúcar.

Uno de los estudios más recientes en este tema es el que se publicó el año pasado en la revista “Diabetología”, en el que se observó que tomar una lata de refresco al día incrementa en un 22 por ciento el riesgo de desarrollar diabetes 2.

Teniendo en cuenta el aumento del consumo de bebidas azucaradas en Europa, se deben enviar a la población mensajes claros sobre el efecto contra la salud de estos refrescos“, dijo al respecto la doctora Dora Romanguera, una de las responsables del estudio.

Carnes procesadas

Cada vez hay más evidencia que vincula el consumo de carnes procesadas con la diabetes. Un estudio epidemiológico realizado en Francia observó los datos de más de 66.000 mujeres durante 14 años, período tras el cual pudo constatar la relación entre el consumo de este tipo de carnes y el mayor riesgo de padecer diabetes 2.

Otro estudio publicado en la revista American Journal of Epidemiology relacionó estos alimentos con una mayor probabilidad de muerte por todas las causas. El Fondo Mundial para la Investigación del Cáncer aconseja evitar el consumo de estas carnes y no consumir más de 500 gramos a la semana de carnes rojas para reducir el riesgo de diabetes y de cáncer de colon.

Recordemos que dentro de este grupo de carnes procesadas se incluyen las carnes ahumadas o saladas, los salames, jamón, tocino, salchichas y similares.

Productos refinados

Otro tipo de alimentos que hay que evitar, o reducir su ingesta lo más posible, es el de las harinas, granos y azúcares refinados.

Según un metaanálisis publicado en octubre de 2013 (European Journal of Epidemiology) y realizado por investigadores del Departamento de Salud Pública de la Facultad de Medicina de la Universidad Noruega existe también un mayor riesgo de diabetes ante mayor consumo de alimentos refinados, como el arroz blanco.

Así, mientras que consumir alimentos integrales (pan integral, pasta integral, arroz integral, entre otros) disminuye el riesgo, los refinados pueden incrementarlo. La conclusión de los autores ha sido clara: “Nuestros resultados apoyan las recomendaciones de salud pública para reemplazar los granos refinados con granos enteros y sugieren que se deben consumir al menos dos raciones de granos integrales por día para reducir el riesgo de diabetes tipo 2“.

Los fast food

Ir a comer a menudo a los fast food o locales de comida rápidas es otro hábito que habría que dejar de lado. No sólo por la silueta, sino también por la salud en general.

El más reciente consenso español de prevención y tratamiento de la obesidad señaló que “el consumo de fast food de forma habitual (más de una vez a la semana) puede contribuir al incremento de la ingestión energética y a la ganancia de peso y obesidad“. Por ello, se aconseja “limitar el consumo habitual (frecuencia de más de una vez a la semana) de fast food”, o comida rápida.

El ganar kilos es uno de los principales determinantes del riesgo de diabetes, tal y como se demostró en una investigación publicada en Diabetes Research and Clinical Practice en septiembre de 2010.

Zumos

Los zumos también deben consumirse con moderación, ya que si se abusa de ellos se puede aumentar el riesgo de sufrir diabetes. En agosto de 2013, se realizó un análisis de la dieta de más de 12.100 voluntarios, cuyos resultados se publicaron en el British Medical Journal: la conclusión fue que conviene ser medido a la hora de beber zumos, aunque sean naturales, para evitar problemas a largo plazo, sobre todo en niños.

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Periodista general recibida en TEA Mar del Plata, en el año 2005, con promedio distinguido.Actualmente soy editora de contenidos para las redes de Bitablog y Smallsquid. También he escrito para otras, como el Sobre de los Blogs. Desde mis inicios, me ha atraído todo la relacionado con Internet y los medios digitales, así como el mundo de la salud y el bienestar, del turismo y los viajes, la comunicación y la cultura en general.

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