Celiaquía: síntomas que pueden detectarla

Síntomas de los celíacos

No hay una edad determinada a la cual pueda comenzar la celiaquía, que por desgracia se sufre cada vez por parte de más personas. Tanto niños como adultos pueden ser celíacos sin ni siquiera saberlo y estudios recientes desvelan que solo en España hay más de 400 mil casos que todavía no han sido detectados, con personas sufriendo la enfermedad sin ser conscientes de ello. Al mismo tiempo, se trata de una enfermedad para la cual no hay cura y de la que todavía no se conocen todas las causas. Es uno de los grandes misterios de la ciencia que sigue siendo investigado, pero que requiere un gran conocimiento entre los ciudadanos. Sobre todo, lo idóneo es que sepamos cuáles son los síntomas que derivan en una celiaquía, para que sepamos si estamos sufriéndola o si nos encontramos cerca de padecer esta enfermedad.

Celiaquía, su significado

Muchos de vosotros habréis escuchado sobre la celiaquía y en especial os habréis fijado que cada vez hay más restaurantes donde se ofrecen alimentos para celíacos. Pero quizá no sepáis cuál es su significado. Explicado de una manera resumida podemos decir que se trata de la intolerancia que demuestran algunas personas al gluten. Por lo tanto, cuando veis un cartel o un envase en el que pone “gluten free”, significa que ese artículo puede ser consumido por los celíacos. Y es algo que las marcas se están ocupando de indicar, dado que como decíamos, la cantidad de celíacos aumenta a pasos de gigante año tras año. No crece debido a que la enfermedad se esté extendiendo, sino porque cada vez hay mejores sistemas para detectar la celiaquía. Por lo tanto, en el pasado habría la misma cantidad, pero esas personas que lo sufrían lo hacían en silencio, sin ser conscientes de ello y sin poder beneficiarse un cambio en su dieta para recibir un impulso positivo en su día a día.

¿Cuáles son los síntomas digestivos?

Esto es lo que os habíamos prometido: conocer los síntomas. A lo que más hay que prestar atención es al estómago y la digestión, dado que es lo que nos puede dar las pistas adecuadas para saber si somos celíacos. La indigestión, los gases o el dolor abdominal son síntomas iniciales que se suelen producir en la mayor parte de los casos de celíacos. Esto se encuentra combinado de estreñimiento extremo o de lo contrario: diarrea constante que también puede producirse de manera intermitente a lo largo de unas horas. La descomposición del estómago es permanente y nos encontramos con que en pocas ocasiones llegamos a estar bien de la tripa, sea de una manera o de otra.

Lo mismo ocurre, en cierta manera, con el apetito. Es posible que pasemos muchos días sin tener nada de hambre y que otros seamos capaces de comernos un caballo entero. La enfermedad celíaca también lleva a que perdamos peso sin que lo merezcamos (si sabéis que no deberíais perder, porque no estáis haciendo dieta, pero aún así lo conseguís), que tengamos náuseas o que nos encontremos con algún problema de salud con el que no contábamos, pero también relacionado con la salud. En este último grupo podemos incluir que suframos intolerancia a la lactosa, entre otras condiciones.

Alimento no para celíacos

Otros síntomas que se pueden producir

Los síntomas más habituales son los relacionados con la digestión y el estómago, pero esta patología silenciosa también puede afectarnos en otros aspectos. Por ejemplo, puede ser el motivo por el cual nos encontramos más cansados de lo habitual o por lo que tenemos fatiga crónica. También es el culpable de que nuestro estado de ánimo no sea positivo, que suframos etapas depresivas o que caigamos en la ansiedad de manera habitual. Todo ello produce un efecto negativo en nuestro día a día y nos impide que podamos tener un ritmo de vida normal como el de las personas que nos rodean.

Nuestro físico se puede ver afectado debido a que perdamos pelo o en el caso de los jóvenes en que su fase de crecimiento no sea ni mucho menos la normal, sino que se crecerá mucho más lentamente. Otros síntomas son que tengamos problemas en el ciclo mensual, no teniendo una regularidad adecuada, o que de manera habitual sintamos en los pies o en las manos un tipo de hormigueo que nos haga conscientes de que algo malo ocurre en nuestra salud.

Ante estos síntomas deberíamos consultar con un profesional de la medicina para que pueda hacer los análisis pertinentes para confirmar si somos celíacos. En estos casos se dan una serie de factores que deben coincidir, a partir de lo cual tendríamos que comenzar un tratamiento basado en que modifiquemos nuestra alimentación de manera eficiente. Es fundamental que nos tomemos muy en serio el cambio en los hábitos de los que hacemos uso para que la celiaquía no se convierta en un problema en nuestra vida.

Compartir en Google Plus

Acerca de Flor Milano

Deja una Respuesta

¡Sé el primero en comentar!

avatar

wpDiscuz