Carnes rojas, las culpables de sufrir diverticulitis

Trozo de carne roja

Volvemos a hablar de las carnes rojas, que parece que poco a poco se están convirtiendo en uno de los enemigos número uno entre los ciudadanos. En esta ocasión la noticia que tenemos entre manos habla de cómo un nuevo estudio relaciona el consumo de este alimento con la posibilidad de sufrir diverticulitis, o dicho de otra manera, la inflamación que se puede producir en las paredes del intestino. ¿Pero supone un riesgo de verdad o la información está siendo exagerada por los medios?

Carnes rojas, el nuevo estudio

Con anterioridad hemos hablado de cómo la carne roja puede ser nociva en cuanto a otras enfermedades y problemas de salud. Su consumo ha estado relacionado con la insuficiencia renal y con la aparición de diabetes en su modelo de tipo 2, enfermedades realmente preocupantes. En casos más graves las complicaciones pueden llevar a que suframos problemas mortales, como puede ser cáncer en determinadas partes del organismo. Al menos es el resultado que se ha obtenido de investigaciones recientes y que confirma que, en mayor o menor medida, deberíamos controlar la ingesta de carne dentro de una dieta equilibrada. El estudio del que hablamos hoy aporta una preocupación más para los consumidores, dado que hasta nuevo aviso también se va a relacionar la carne roja con este tipo de inflamación nada positiva para el cuerpo.

Otro estudio que culpa a las carnes

Los investigadores que han realizado este nuevo estudio que atenta contra los beneficios de la carne roja pertenecen al Hospital General de la ciudad de Massachusetts en Boston, Norte América. Allí un grupo de profesionales ha analizado distintos resultados y aunque no ha sido fácil ha determinado que este tipo de carne puede ser un riesgo. Hablan de ello con cautela, con precaución a sabiendas de que la sociedad estadounidense está muy habituada al consumo de carne dentro de su dieta. Comenta el director que se ha ocupado de la investigación que los descubrimientos de su trabajo pueden ser tenidos en cuenta como un consejo y una recomendación. En especial hablan de cómo deberían ser cautelosos aquellas personas que tengan cierto riesgo de sufrir diverticulitis, dado que con la carne roja podrían elevar las posibilidades de verse afectados por la enfermedad.

¿Cómo se realizó el estudio?

Desde Boston se ha llevado a cabo esta investigación de manera ambiciosa para que los resultados puedan ser tomados en cuenta en el futuro. El estudio ha durado 104 meses y en él han participado casi 50 mil hombres, sexo en el cual son más frecuentes los efectos nocivos de la diverticulitis. Las edades de estas personas iban entre los 40 años en el menor de los casos y los 75 en el mayor. Al comprometerse con el estudio todos estos hombres aceptaron pasar por un control que se realizaba cada 48 meses con la intención de comprobar el estado en el que se encontraban. Cuando terminó el análisis de los datos recogidos en el año 2012 los investigadores descubrieron que de los casi 50 mil hombres habían desarrollado la enfermedad un total de 746.

Una vez conseguido este dato se pasó a comprobar cuáles eran los perfiles de estos hombres. Se descubrió que justamente eran aquellos hombres que habían realizado un consumo de este tipo de alimento en mayor cantidad. También se obtuvieron otros datos. Estas personas necesitaban, para encontrarse bien, hacer uso de analgésicos y de productos antiinflamatorios. No obstante, el descubrimiento también está vinculado a que estas personas eran más propensas a fumar en mayor cantidad, mientras que curiosamente su ingesta de fibra era menor a la recomendable. Por lo tanto, son datos a tener en cuenta. Lo que sí se vio es que las personas que comían más pollo y pescado eran las que menos riesgos sufrieron, pero coincidieron en que también eran las que tenían un modo de vida más sano.

carne que provoca diverticulitis

Por lo tanto, todo es cuestión de semántica. Porque las personas que desarrollaron más diverticulitis, no solo comían más carne roja, sino que también tenían una vida menos saludable. Así que sí, este tipo de carne es un problema, pero no el único como se puede ver. Los responsables del estudio entienden estos datos y quieren especificar que no por ello se puede restar responsabilidad a la carne. Por eso hablan del aumento de un 58% del riesgo de sufrir la enfermedad por la ingesta de carne. Y van más allá al declarar que cada vez que comemos carne roja estamos incrementando de forma radical la posibilidad de sufrir la enfermedad. Así que por ello hay que dejar de comer tanta carne roja, lo que ayudará a equilibrar los riesgos y asegurarnos que no sufriremos diverticulitis en el futuro.

¿Qué puede ocurrirnos?

Por supuesto, no hace falta que seamos nosotros quienes os digamos que en vez de carne roja debáis comer pescado o pollo, dado que son las alternativas habituales. Es en lo que insisten los responsables del estudio, quienes están de acuerdo en fomentar estos alimentos en vez de recurrir a la carne roja. De esta forma se pueden reducir las posibilidades de que aparezca diverticulitis y de que se inflamen las paredes del intestino. De no hacerlo esta enfermedad nos podría pasar factura y no es algo en lo que queramos pensar. Cuando sufrimos diverticulitis nos encontramos con que aparecen en el tracto intestinal divertículos, unas bolsas que al inflamarse pueden derivar en dolor, procesos de perforación y abscesos.

En casos graves los divertículos tienen posibilidades de derivar en riesgos para la vida y la salud general de los pacientes, así que los especialistas recomiendan adoptar hábitos que impidan que se produzcan. Esto incluye no fumar en exceso, hacer deporte y mantenerse activos o combatir la obesidad por todos los medios posibles. También se recomienda ingerir una alta cantidad de fibra y a partir de ahora también se oirá de forma frecuente que las carnes rojas no serán recomendables. Como siempre, en el equilibrio está el secreto.

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Acerca de Flor Milano

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