Carne roja, ¿causa de la insuficiencia renal?

Riesgos de la carne roja

Suenan las alarmas. Si la carne roja no se había metido en suficientes problemas en el pasado otoño de 2015, ahora se une otra investigación que da como resultado una información nada adecuada para este alimento. Según lo que cuentan desde la Universidad Nacional de Singapur, este tipo de carne también es responsable de un incremento del riesgo de sufrir insuficiencia renal. Si a esto le sumamos lo dicho anteriormente nos llegamos a encontrar con que a día de hoy esta carne se convierte en uno de los principales alimentos a evitar por todos los medios posibles. ¿Pero qué argumentan exactamente desde Singapur?

Carne roja, cuidado con la insuficiencia renal

Aún recordamos que se afirmó que la carne procesada produce cáncer. La OMS dijo tiempo atrás que en el caso de la carne roja, el riesgo de cáncer al que nos enfrentamos es al del tipo colorrectal, aunque también se han dado ejemplos en los que este tipo de alimento ha provocado problemas de salud en la próstata o en el páncreas, como principales zonas afectadas. Con el reciente descubrimiento que han realizado en Singapur la realidad sobre el consumo de esta carne se empeora todavía más y lo más probable es que estemos ante un punto de inflexión que, de nuevo, nos haga ponernos a la defensiva con su ingesta.

Los investigadores responsables del estudio argumentan que sus descubrimientos no tienen margen al error y que han llegado a la firme conclusión de que la carne roja se tiene que evitar si no queremos arriesgarnos a sufrir este grave problema de salud. Estamos hablando de poner en riesgo los riñones y de sufrir una enfermedad que puede llevar a que necesitemos un trasplante o un duro proceso de diálisis que no es agradable en ninguno de los casos. Como medidas que se pueden tener para alejarnos de este riesgo desde el estudio recomiendan dos cosas. La primera es que tratemos de aumentar la ingesta de aquellas proteínas que tienen una procedencia vegetal. La segunda habla sobre cambiar la carne roja por varias opciones, como el marisco, el pescado las aves procedentes de corral. Saben que para la persona acostumbrada a comer carne de tipo rojo puede ser muy complicado abandonar los hábitos habituales, pero insisten en lo recomendable que resultaría cambiar un poco al menos la ingesta habitual.

Años y años de estudio

No pensemos que el estudio que han presentado en Singapur lo han hecho en unos pocos meses y que nos aportan estos datos a la ligera. La realidad es bien distinta, dado que el seguimiento sobre los participantes en el estudio (más de 60 mil personas) lo han realizado durante más de 15 años. Se pusieron a prueba varios grupos, de personas que tienen la costumbre de comer carne roja y aquellos que optan por las alternativas. Los resultados hablan de un 40% mayor de casos de insuficiencia renal entre quienes comían carne roja que entre los demás. Para que el estudio tuviera un mayor peso se trabajó con voluntarios que estaban sanos, algo que era importante para ver si lo que ya se sabía que ocurría con quienes estaban enfermos se aplicaba también en estos casos. Y el resultado ha sido esclarecedor.

Comer carne roja

El problema parece ser que los riñones ya sabemos que van trabajando y deteriorándose con el paso del tiempo, algo que ocurre a un mayor ritmo cuando los alimentos que introducimos en el organismo están representados por un mayor volumen de carne roja. Esto puede llevar a que la insuficiencia renal sea terminal y que no haya ningún tipo de opción salvo las dos salidas que comentamos anteriormente, cuyos procesos son agresivos y peligrosos en los dos casos.

Estas son las alternativas

Queda claro, con el estudio, lo que opinan los especialistas de la salud sobre este tipo de carne, algo que deberíamos tener en cuenta para ajustar nuestra alimentación si queremos vivir más y mejor. Como alternativa a esto, además de lo ya mencionado anteriormente, a lo que hay que sumar también los huevos (que hace poco tiempo recibieron el indulto del mundo de la salud), destaca la recomendación de legumbres o de soja. El motivo de porqué estos dos elementos son tan importantes es que llevan a cabo un trabajo de cobertura y protección que actúa de forma totalmente opuesta al efecto que produce la carne roja. Aunque ya sabéis que no será suficiente con haceros un plato combinado donde pongáis una hamburguesa con una ensalada de soja.

Si cambiamos la carne roja que consumimos de forma habitual por algunos de los sustitutivos recomendables, según el estudio estaremos aumentando nuestra tasa de evitar la insuficiencia renal en más de un 60%. En esta era en la cual queremos vivir mucho más tiempo y hacerlo de manera más sana, no se puede decir que no tengamos pautas para implementar en nuestra vida y que así evitemos enfermedades.

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