Caldo depurativo: datos y recetas

Ingredientes para el caldo depurativo

Por muy sanos que comamos tenemos que asumir que nuestro cuerpo se encuentra generando toxinas prácticamente de una manera permanente. Y es importante que tengamos el conocimiento necesario para poder eliminarlas. El caldo depurativo es una muy buena opción para ello, dado que se puede preparar de multitud de formas, es barato, sano y seguro que nos sienta muy bien, especialmente cuando hace un poco de frío. Este tipo de alimento, además de permitirnos eliminar toxinas, nos aporta un punto de apoyo para disfrutar de otros incentivos, como la pérdida de peso.

Nuestro metabolismo también se verá muy beneficiado y notaremos cómo gracias a este caldo nos sentiremos mucho mejor. En el proceso evitaremos que las toxinas se transformen en las terribles grasas que acaben en partes de nuestro cuerpo que nos gustaría mantener lo más delgadas posibles. Y mucha atención, porque la ausencia de toxinas no solo es beneficiosa para evitar engordar, sino que al mismo tiempo se asegura de que tengamos una mayor cantidad de vitaminas. Si comenzáis a introducir el caldo depurativo en la dieta ya veréis qué bien os sentís en poco tiempo. ¡Mano de santo!

Consumir este tipo de caldo no es milagroso, tampoco nos hagamos ideas raras. No podemos introducir el caldo en la dieta y el resto del día dedicarnos a comer cosas que no debemos, como productos con un exceso de grasa, alimentos precocinados o alcohol a raudales. Todo eso tiene que estar muy vigilado, puesto que de otra manera las toxinas que quema el caldo no van a ser suficientes para que nuestro organismo se quede limpito.

Como sabemos que todo está muy bien y que seguro que os hemos convencido, aunque sea solo un poquito, ahora tenemos para vosotros tres recetas: para la mañana, la comida y la cena. Hemos intentado que sean facilitas, para que cualquiera las pueda preparar en casa. Recomendamos turnar entre ellas, porque si os engancháis a una específica lo que pasará es que no tardaréis en cansaros.

Caldo depurativo, una receta muy recomendada

Para preparar este caldo depurativo es necesario que utilices los siguientes ingredientes:

  • Agua (3 litros)
  • Tallos de apio (2)
  • Cebollas (2)
  • Manzanas (2, sin importar si son rojas o verdes)

Esta es una de las recetas más sencillas y seguro que os sale fenomenal. Tenéis que comenzar partiendo los tallos de apio, las cebollas y las manzanas. Los trozos que sean pequeños, porque sino el resultado no será tan adecuado. Cuando ya los tengáis partiditos bien, llenáis una olla con los 3 litros de agua que hemos indicado. Como siempre os decimos en nuestras recetas, el agua de cocinar, si es un caldo, tiene que ser de calidad, así que si tenéis instalado un filtro, aseguraros de que proceda de él. Lo metéis todo y lo ponéis a hervir. La idea es que los trocitos de cebolla, apio y manzana se queden cocidos (vamos, que estén blanditos).

Ahora separa el líquido (el caldito rico que ya veréis qué bueno está) y deja los ingredientes al margen. El líquido lo metéis en la nevera, porque fresquito estará muy rico (caliente también, así que como vosotros creáis conveniente). ¿Qué hacemos con los ingredientes que nos han sobrado? ¡Esa es una buena pregunta! A nosotros nos gusta comérnoslos como si fuera una saludable macedonia, pero también sabemos que hay mucha gente que los tira. Por nuestra parte, comida tirada es comida desperdiciada, y un poquito de manzana con apio y cebolla nos produce ganas de comer. Pero vosotros decidís. Cuando tengáis el caldito fresco lo que tendréis que hacer es ponerle un chorrito de limón. Y para la depuración del organismo nada mejor que tomar una tacita antes de la comida. ¿Cuánto tiempo? Si el caldo no os termina de gustar os permitimos que lo hagáis solo durante 15 días, pero si veis que os resulta agradable… subamos el listón a 3 semanas.

Una receta para las cenas

Para preparar este caldo depurativo necesitarás los siguientes ingredientes:

  • Aceite de oliva (una cuchara grande)
  • Ramas de apio (6)
  • Cebolla (1)
  • Maicena (Una cucharilla de postre)
  • Caldo de pollo (con media pastilla tenéis de sobra)
  • Laurel (una hoja)
  • Pimienta (solo si os apetece, pero en cualquier caso, poca cantidad)
  • Agua (1 litro)

Comenzamos con la segunda receta para este caldo saludable. Como podéis apreciar, esta receta tiene una mayor cantidad de ingredientes y está dirigida solo a los más valientes (mentira, todos la vais a poder preparar). Sacamos una sartén buena y la ponemos al fuego con la cantidad de aceite que hemos indicado. Normalmente el aceite lo intentamos evitar, pero esta vez  nos tenemos que aliar a nuestro enemigo.  Pensad que como es de oliva, el problema es menor. Lo ponemos a calentar y mientras lo hacemos le pasamos el cuchillo tanto a la cebolla como al apio. Os vais a convertir en auténticos maestros del corte de estos alimentos, eso os lo aseguramos. Aseguraros de que los cortes son pequeñitos, porque para el caldo lo mejor son trozos de tamaño reducido. Mientras habéis estado cortando seguro que el aceite se ha calentado. Ahora poned el apio y la cebolla en la sartén.

Tienen que dorarse, así que dadles cariño en el fuego. Cuando veáis que ya están tomando forma tendréis que poner en la misma sartén el resto de ingredientes que habéis preparado. Lo primero: la media pastilla de caldo de pollo (las pastillas de marca blanca son bastante deliciosas y más baratas que las de marca), el laurel y, por último, la pimienta (si habéis decidido ponerla, claro está). Como en la sartén todo eso va a estar un rato para quede en condiciones, te vamos a dar otro trabajo. Ve a por una olla no demasiado grande y pon el litro de agua a calentar.

Ahora mezcla la maicena (¿pensabas que nos habíamos olvidado de ella?) con un poco de agua en una tacita y remueve. Ya sabrás que con la maicena la clave está en remover, hagamos lo que hagamos con ella. Hazlo con ritmo, sin pasarte de fuerza, para evitar los grumos. Cuando tengas la mezcla échala en el agua y sigue removiendo. Combina las dos partes de la preparación y deja que todo hierva un poco. Después déjalo a fuego lento y cuando termines separa el caldo de los ingredientes (eso te suena ¿no?). Al finalizar tendrás un caldito estupendo y un montón de ingredientes. Esta vez no te vamos a decir que hagas una macedonia, porque sería bastante… rara. Lo que te diremos es que lo pases por la licuadora y que te saques de la manga una cremita que te gustará mucho.

Si cenas este caldo durante 1 mes (ojo, no todos los días), seguro que te encuentras mucho más depurado.

Para el desayuno

Para preparar este caldo depurativo necesitarás los siguientes ingredientes:

  • Cebolla (1 de tamaño mediano)
  • Rama de apio (1)
  • Diente de ajo (1)
  • Col (solo media y también de tamaño mediano)
  • Agua (1 litro)
  • Zanahoria (1 y que no sea excesiva)

La historia os va a sonar, porque el método de preparación es muy parecido. Vais a repetir todos los pasos que os hemos dado anteriormente. Es decir: cortar los ingredientes, ponerlos al fuego, combinarlos con el agua y dejar que todo se cueca muy bien. Cuando ya esté preparado os volvemos a decir lo mismo: tirar los ingredientes o crema al canto, eso queda en vuestra mano. Como decimos, este caldo de depuración es perfecto para los desayunos. Si lo consumís tres semanas os encontraréis más fuertes que un roble.

Un caldo depurativo es muy beneficioso, pero tampoco es la pócima de Astérix y Obélix, así que nunca descuides tu alimentación y mantén una vida sana y saludable en combinación con el uso de este tipo de alimento que te hemos enseñado a preparar con cuatro recetas.

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Acerca de Flor Milano

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