Buenos hábitos para empezar el año lo más saludable posible

Comienza un nuevo año y son muchos los que quieren bajar de peso, comenzar a cuidar más su salud y también, sea éste quizás buen momento para realizarse un chequeo periódico y rever ciertos hábitos.

Entre estos cambios, el de tener una vida más activa y llevar una dieta más saludable son los básicos. Repasemos en este post algunos consejos básicos para que la alimentación sea nuestra aliada y no nuestra enemiga.

*Identificar el exceso de los azúcares. Es éste uno de los malos hábitos alimenticios más extendidos, y que es necesario reformar. Habrá que analizar el conjunto de la dieta para identificar los alimentos azucarados de consumo habitual, como pueden ser los productos de bollería, postres y bebidas dulces, para reducirlos.

Así también, hay otros productos de sabores distintos (salados o ácidos) que contienen azúcar oculto entre sus ingredientes como corredor de la acidez o como saborizante que también convendrá identificar.

Y, en ciertos casos, incluso, habrá que ser comedido con las frutas (fuente natural de fructosa, su azúcar natural), y no excederse de las tres raciones por día (o unos 400 gramos) para evitar caer en el exceso.

*Alcanzar una dieta libre de grasas trans. El tema de las grasas trans siempre ha sido controvertido. En este punto hay que tener presente que no sólo la bollería es fuente de grasas trans, sino también hay otros productos como precocinados (pizzas, lasañas, canelones, entre otros) y snacks salados que pueden contener este tipo de lípido, el más nocivo para la salud cardiovascular.

En todo caso, siempre será necesario leer las etiquetas de los alimentos para asegurarse que sean libres de grasas trans. De todos modos, hoy en día, son más las empresas productoras de alimentos que prescinden de este tipo de grasas.

*Incorpora más proteína de origen vegetal. Otro de los fallos en la dieta occidental es el exceso de proteína animal. Para mejorar los hábitos alimenticios también será necesario incorporar más proteínas vegetales: más cereales y legumbres serán una clave esencial en este punto.

*Procura prescindir de la sal añadida. Acostúmbrate a aderezar tus alimentos con hierbas aromáticas y especies, y no tanto con sal. Además de reducir la sal añadida, también intenta escoger aquellos productos elaborados que menor proporción de sodio tengan en su composición

Un exceso de sodio (la sal es el condimento que más sodio contiene) altera el funcionamiento de varios órganos y sistemas, como el corazón y el circulatorio, los riñones, el hígado y los huesos, por lo que siempre convendrá limitar su consumo.

Vía Consumer

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Periodista general recibida en TEA Mar del Plata, en el año 2005, con promedio distinguido.Actualmente soy editora de contenidos para las redes de Bitablog y Smallsquid. También he escrito para otras, como el Sobre de los Blogs. Desde mis inicios, me ha atraído todo la relacionado con Internet y los medios digitales, así como el mundo de la salud y el bienestar, del turismo y los viajes, la comunicación y la cultura en general.

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