Apendicitis, información que debes conocer

Apendicitis en adulto

La apendicitis sigue siendo, por mucho tiempo que pase, un gran problema que puede afectar a personas de todo tipo. Se trata de la inflamación del apéndice, a lo cual se debe responder con rapidez para que no se produzcan consecuencias fatales en la persona que la sufra. Hoy vamos a concentrarnos en el diagnóstico de esta alteración del apéndice, los síntomas más habituales en cada grupo de riesgo, así como las enfermedades u otras condiciones que podemos confundir con ella.

Apendicitis, repasando lo fundamental

Os avanzamos algo que nunca debemos olvidar: que ante cualquier indicio real de inflamación en el apéndice deberíamos ir a urgencias lo antes posible para evitar que la situación se complique. Ya sabéis que el apéndice cuanto más inflamado esté más peligroso puede resultar, por lo que debemos actuar de manera inmediata y no ignorar los síntomas o las distintas señales que nos esté enviando nuestro cuerpo. ¿Cómo saber si tenemos apendicitis de esta forma inmediata? Los expertos dicen que lo primero que notamos es un dolor punzante en el estómago que no habremos sentido nunca en la vida. Es totalmente opuesto a todo lo que pueda resultarnos familiar. Partiendo de esta base ya sabremos que tendremos que comenzar a actuar con rapidez.

Cuando sintamos ese extraño dolor en el estómago nos deberíamos fijar si comienza cerca del ombligo y si se va desplazando a través de la parte inferior derecha del abdomen. Es ahí donde se genera la mayor intensidad del dolor, la cual puede ir aumentando durante horas si estamos en movimiento. Si las autoridades sanitarias recomiendan que no ignoremos el dolor del apéndice es porque no hay duda de que se trata de algo que nos hará sufrir mucho y que cuanto antes lo solucionemos más seguros nos permitirá estar.

Síntomas generales

La mala noticia es que las estadísticas indican que un 50% de las personas que sufren apendicitis no llegan a tener los síntomas generales de este problema de salud. Por lo tanto, no los toméis a rajatabla. Debido a ello después vais a leer síntomas que hemos reunido dirigidos a varios grupos de riesgo, como los ancianos, las embarazadas o los niños. Por lo pronto diremos que entre los síntomas generales se encuentra la pérdida del hambre, los vómitos, la diarrea, fiebre, una temperatura inestable, estómago hinchado y dolores punzantes al movernos. En cualquier caso, tampoco penséis que tenéis que sufrir un dolor horrible para tener apendicitis, quizá en vuestro caso el dolor tarde en aumentar o es posible incluso que tengáis el umbral del dolor demasiado alejado.

Síntomas para embarazadas

Este es uno de los grupos de riesgo principales. En el caso de las embarazadas el dolor de estómago puede desplazarse hacia el cuadrante superior derecho si ya se encuentran en una fase avanzada del proceso de embarazo. Esta condición también puede llevar a que el dolor producido por la inflamación del abdomen se desplace hacia el costado o a la espalda. Para una embarazada los síntomas más comunes incluyen la fiebre, las náuseas y los vómitos. Es importante que no los confundamos con los síntomas propios de un mal día en el embarazo. Este mismo tipo de síntomas se aplica también a los ancianos, aunque con los cambios lógicos a la vista de la ausencia de la fase de estado.

Apendicitis en niña

Síntomas en los niños

A los padres les asusta mucho que sus hijos puedan tener apendicitis, dado que se trata de algo que no se puede predecir. En los más pequeños de la casa la presencia de dolor producido por la inflamación es absolutamente imprevisible. Hay situaciones en las que el dolor no se puede detectar, pero otras veces a los niños les duele todo el cuerpo y la molestia es general, despistando a los padres porque no entienden dónde les duele a sus hijos. Hay que fijarse en si les duele el estómago sin que existan otros motivos para ello. Si tienen diarrea no se puede considerar un síntoma determinante, dado que no es frecuente que lo produzca esta inflamación en ellos.

¿Qué podemos confundir con el problema de apéndice?

Hay ciertos dolores y enfermedades que podemos confundir con la apendicitis, pero no queremos que penséis en ello cuando estéis detectando los síntomas. Lo último que debéis hacer es pensar “no voy a urgencias, porque seguro que es otra cosa” teniendo como base este listado de ejemplos que os damos. Pensemos que siempre es mejor prevenir que curar ante todo. Si en urgencias nos hacen pruebas y al final no tenemos inflamación en el apéndice seguro que nos quedamos tranquilos y nadie nos mirará mal. Dicho esto, algunos de los problemas que podemos confundir con la apendicitis son algún tipo de lesión en el estómago, una enfermedad del intestino, presencia de parásitos que están entorpeciendo el estado del apéndice o alguna lesión vinculada con el abdomen (o incluso un golpe duro).

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Acerca de Flor Milano

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