Alimentos prohibidos en el embarazo: consejos a tener en cuenta

alimentos prohibidos, el sushi

Las embarazadas se encuentran con muchas dificultades en su camino hasta dar a luz. Se encuentran de manera constante afrontando nuevos retos, encontrándose con información variada y con obstáculos que se interponen en su camino. Los alimentos prohibidos es uno de los aspectos más recurrentes, el cual suena de manera muy habitual, porque las embarazadas se preocupan mucho por lo que le pueda pasar a su hijo. En todos los casos es preferible evitar ciertos alimentos que puedan resultar conflictivos, pero hay ocasiones en las que comenzamos a restar cosas y nos encontramos con que no podemos ingerir ninguna de nuestras comidas favoritas. ¿Pero toda esta preocupación está justificada o deberíamos ser un poco más flexible con aquello que comemos?

Alimentos prohibidos para las embarazadas

Nos hemos comprometido a dejar las cosas claras de una vez por todas. Queremos que podáis vivir vuestro embarazo de una manera más agradable y que no suponga un problema para vosotras. Por supuesto, también nos preocupan mucho vuestros hijos, así que os diremos exactamente qué es lo que debéis y lo que no debéis comer durante este importante momento de vuestra vida. Antes de entrar en materia os resumimos que sí es cierto que hay ciertos grupos de alimentos que debemos evitar. Por ejemplo, el pescado crudo, ciertos embutidos y la verdura que no ha sido tratada de forma adecuada. Todo ello lo tenemos que dejar bien lejos, para que no nos acabe pasando factura de ninguna de las maneras.

¿Adiós al sushi?

Esta es la pregunta del millón. Normalmente si somos unas apasionadas del sushi, cuando nos quedamos embarazadas siempre hay alguna amiga graciosilla que nos dice “¡te quedas sin sushi!”. Lo dicen para hacerse las graciosas, pero con maldad. ¿Pues sabéis qué es lo que le decimos a eso? Que no, que no hay que quedarse sin sushi. Sacar el sushi de la dieta normalmente se toma como medida extrema para evitar cualquier tipo de incidente, pero es lógico que el problema no está en esta comida japonesa, sino en el anisakis. Este parásito se encuentra en el pescado crudo que no ha sido congelado de forma conveniente, algo que no debería ocurrir desde que entrara en vigencia una ley en 2006. Esta ley determinó que todos los productos de pescado crudo se deben congelar durante un tiempo prudente que lleva a que el anisakis muera dentro del interior del pescado. De esta forma el parásito no puede afectar a ninguna persona que lo coma.

Por lo tanto, el sushi no debería ser un problema. No obstante, sí que os pedimos que tengáis un poco de cuidado con el lugar donde coméis el sushi. No vayáis a cualquier restaurante low cost, porque quién sabe si nos están sirviendo alimentos nocivos para nuestro organismo delicado de embarazada. Lo que podéis hacer son dos cosas. La primera: asistir a restaurantes de auténtica calidad donde sepáis que no hay riesgo de anisakis. O la segunda y más adecuada: preparar el sushi directamente en casa. De esa forma os podréis asegurar de congelarlo el tiempo necesario (2 días) para que no haya ningún tipo de susto después.

La preparación del sushi no es tan complicada como parece. Nosotros os recomendamos que busquéis guías en la red y que prestéis mucha atención a los distintos ingredientes que son necesarios. En este mismo artículo compartiremos con vosotros uno de estos vídeos para que comencéis a hacer vuestros pinitos en la elaboración de sushi casero.

Por otro lado, como recomendación añadida, también os diríamos que preparéis sushi vegetariano, evitando el pescado para que no tengáis problemas ni riesgo con el anisakis. No es tan sabroso ni delicioso, pero también os podrá satisfacer para, al menos, calmar vuestras ansias de comer este delicioso plato.

Embutidos y otro tipo de carne

Como podéis ver, no se libra nadie. Ni quienes son amantes del pescado, ni aquellas mujeres que disfrutan del embutido y la carne. En este último aspecto tenemos otras recomendaciones. Principalmente nuestro problema se encuentra en la toxoplasmosis, una enfermedad para la cual os harán una prueba. Si resulta que no la habéis pasado (ocurre sin que tengamos ningún tipo de consciencia de ello) vais a tener que poneros muy en serio con la dieta, porque habrá una gran cantidad de alimentos que podrán ser peligrosos para vosotras.

Lo primordial es que os aseguréis de comer carne que se encuentre cocinada de una forma correcta. Los embutidos y otras carnes crudas los tendréis que evitar. Y seguro que, en este sentido, estáis pensando en el jamón. ¿Qué hacer con el jamón? Seguramente en otros países no habría mucho problema, pero en el nuestro el jamón juega un papel fundamental. Y como no queremos que tengáis que acostumbraros a vivir sin jamón lo que os vamos a pedir es que lo congeléis. Que no os suene raro, porque congelar el jamón es bastante común en muchas familias. Al hacerlo estaréis evitando que el jamón se convierta en un terrible enemigo para vosotros. Luego os recomendamos pasar el jamón por la sartén, algo que os permitirá disfrutarlo al máximo con su gran sabor en todo su esplendor. Eso hará que ya no se encuentre entre los alimentos prohibidos que deberíamos evitar durante el embarazo.

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