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La menta, para digestiones lentas y como buen calmante

La menta, para digestiones lentas y como buen calmante

infusion con menta

La menta es una de las plantas medicinales más conocidas y empleadas para gran cantidad de objetivos: aunque existen variedades diversas, la llamada menta piperita es la más popular y agradable.

Los chinos y los griegos ya conocían las propiedades de la menta desde tiempos pasados. En la Grecia antigua, por caso, se recurría a ella  para calmar tensiones y mejorar el malhumor.

En lo personal, me encantan los dulces de menta y chocolate, pero lo cierto es que esta planta es más que un deleite para el paladar: utilizada en infusiones puede ser también de gran ayuda para mejorar las digestiones lentas y para aliviar otros trastornos de índole digestiva.

Pero además, su poder curativo y beneficioso se extiende a otros probelmas además de los digestivos: tradicionalmente se ha empleado también para combatir el dolor de cabeza, para fortalecer las glándulas, contra los mareos y vómitos, calambres, entre otros. Asimismo, es recomendada en personas con problemas cardíacos.

Sus usos también incluyen el de calmante, como afrodisíaco e incluso es ideal para combatir la halitosis (la infusión puede ayudar así como también la realización de enjuagues bucales, gracias a su poder antibactericida).

Recomendación para preparar el té de menta: en principio, la proporción a utilizar es de unos 30 gramos de esta planta por cada litro de agua. Una vez hierba el agua se debe verter sobre las hojas de menta y se debe dejar reposar por unos minutos antes de beber caliente. En los casos de trastornos digestivos, se aconseja beber un pocillo de la infusión después de las comidas.

Un último dato: La menta es muy fácil de cultivar y mantener en el hogar, se puede tranquilamente tener una planta en casa. El mejor momento para recolectar sus hojas es durante el verano. Una vez recogidas se deberán conservar en recipientes herméticos y en lugar seco y oscuro.

Vía Opensportlife.es

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