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La importancia de una dieta nutritiva desde los primeros años de vida para un mejor desarrollo cognitivo

La importancia de una dieta nutritiva desde los primeros años de vida para un mejor desarrollo cognitivo

Si bien ya se sabe que una alimentación nutritiva, equilibrada y sana es uno de los pilares fundamentales para una vida saludable y óptima, hay que recordar su importancia durante los primeros años de vida.

Pues bien, un nuevo estudio ha encontrado cuáles son los alimentos que son beneficiosos para los niños y, en especial, para fomentar el desarrollo de la inteligencia y de las capacidades cognitivas en los pequeños.

El trabajo en cuestión fue realizado por un grupo de investigadores de la Universidad de Southampton (Reino Unido) y ha apuntado a encontrar la relación entre ciertos nutrientes y un mejor desarrollo cognitivo en los niños. En primer lugar, se ha señalado a la leche materna como la primera fuente de alimentación y la más importante en los primeros meses de vida.

"En los países desarrollados, las investigaciones llevadas a cabo sobre dieta en la primera infancia y desarrollo cognitivo y neurofisiológico posteriores han estado centradas casi exclusivamente en el tipo de leche recibida. Muchos de estos trabajos han constatado que los bebés alimentados con la de la madre obtienen mejores puntuaciones en los test de función cognitiva, pero en una buena parte de ellos no se han tenido en cuenta ciertos factores, como la inteligencia de la madre, que pueden alterar los resultados", citaron los autores.

En otros trabajos se "han relacionado la exposición prenatal a los ácidos grasos Omega-3, a través de la vía materna, con un posterior mejor desarrollo neurocognitivo, pero sus resultados son inconcluyentes", escribieron los investigadores en el último número 'The Journal of Child Psychology and Psychiatry.

Sin embargo, los investigadores han querido centrar su estudio en la relación entre los alimentos y los más pequeños, pero también considerando otros factores que pueden influir y que en otros estudios han sido obviados como son el propio coeficiente intelectual de la madre, la educación, la calidad de vida, el ambiente en el hogar, entre otros.

El trabajo comenzó en 1998, y se basó en 241 menores de cuatro años, y en sus respectivas madres. En un principio, se visitó a las féminas con sus bebés cuando tenían entre 6 y 12 meses de edad para conocer sus respectivos planes alimentarios. Las dietas se dividieron en dos tipos: una recomendada y otra no tanto.

Es decir, en el primer grupo se incluía gran consumo de frutas, vegetales, pescado, comidas caseras y bajo consumo de productos preparados y leche pasteurizada. En el segundo, por el contrario, abundaba el tipo de alimentos considerados de "adultos", es decir, una elevada ingesta de 'snacks', carne procesada, patatas fritas y ése tipo de alimentos no tan recomendables.

Así también, y para poder determinar el desarrollo cognitivo de los infantes, un grupo de psicólogos llevó a cabo varios test de atención, habilidad sensomotora, memoria y lenguaje en los hogares de los pequeños cuando estos ya habían cumplido los cuatro años. Otros puntos evaluados fueron su atención visual, precisión motora y fluidez verbal.

"También valoramos los detalles sobre la educación de la madre, nivel inteligencia, número de hijos previos, ocupación laboral y ambiente reinante en el hogar", destacó la autora principal del trabajo, Chaterine Gale.

De este modo, se encontró que aquéllos pequeños que durante su época de bebés "siguieron una dieta rica en frutas, verduras y comidas caseras puntuaron más alto en las pruebas de inteligencia y memoria que los alimentados con el segundo tipo de dieta". Lo cual además, se dio de forma independiente "de la inteligencia o educación materna, su clase social o el ambiente en el domicilio familiar, peso o edad gestacional del hijo al nacer ".

Más datos que que respaldaron lo benéfico de una dieta sana desde la primera infancia fueorn los que hicieron referencia a que los bebés que consumieron con "frecuencia galletas, 'snacks' o patatas fritas tenían un peor desarrollo cognitivo y neurofisiológico tal y como quedó demostrado en las pruebas de lenguaje", agregaron los investigadores.

Con este estudio se ha querido demostrar, una vez más, la importancia de la alimentación, y en especial durante la infancia: "los patrones dietéticos en los primeros meses de vida tiene un efecto en el desarrollo cognitivo posterior", concluyó el equipo.

Vía ElMundo.es

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  • Srita.NutriciOn

    HOla recuerden que Una diesta no es pivacion total de comer!!!
    es comer una parcialidad!! nutritiva