
Las semillas de lino tienen varios beneficios sobre la salud, uno de ellos está asociado a la salud coronaria, y aprovechando que en los Estados Unidos, en este mes de febrero se celebra el mes del corazón, repasemos algunos de sus beneficios.
El punto principal radica en que estas pequeñas semillas pueden sumar puntos en el bienestar de tu músculo vital: en principio gracias a su contenido de ácido alfa-linolénico, que reduce el riesgo cardiovascular. Además, aportan los tan buscados antioxidantes ácidos grasos omega-3.
También se sabe que son de utilidad para normalizar los niveles altos de colesterol en sangre (del “malo”) así como también la presión arterial, dos factores que influyen en la salud cardiovascular. Unos 50 gramos de este producto natural, cada día, se estima puede reducir el colesterol hasta en un 10 por ciento.
Pero las semillas de lino también tienen otras cualidades, así que recordemos:
Su consumo regular equilibra el azúcar en sangre. Los lignanos, fitoestrógenos antioxidantes presentes, favorecen la digestión por lo que son de ayuda para ser más regular. Al actuar también sobre ciertas hormonas, en especial, los estrógenos, se cree son útiles para prevenir el cáncer de mama y el de colon.
En este contexto, también se recomienda su ingesta para aliviar la sintomatología propia de la menopausia, gracias a su actividad “levemente estrógénica”.
Así también su contenido de galactosa, rhamnosa y arabinosa son fibras también beneficiosas.
Otros posibles usos son: gracias a su alto contenido de fibra, se emplean en caso de estreñimiento, como ya se dijo, y como agentes depuradores del organismo. Asimismo, contra la aterosclerosis, gastritis, enteritis, colon irritable, diverticulitis, lupus eritematoso o incluso en casos de inflamaciones cutáneas. Como verás, sus usos son múltiples.
Así que ya sabes o bien puede elegir agregar semillas de lino a tu cereal matutino o a tus ensaladas, o incluso en platos calientes como sopas o consomés. Sino también se recomienda tomar de dos a tres cucharadas al día, se pueden tomar con mucho agua. De hecho, se aconseja remojarlas unas horas en agua antes de consumirlas.