Adolescencia: los riesgos de pasar por alto el desayuno

Adolescencia: los riesgos de pasar por alto el desayuno 1

En la era de la silueta, los medios de comunicación constantemente bombardean con que hay que tener el cuerpo ideal (que no existe, sólo existe el estar en peso y saludable). Los adolescentes suelen ser de los más vulnerables ante estos mensajes, y muchas veces pueden pagar las consecuencias.

Además de las dietas o las falsas creencias sobre que hay que saltearse alguna comida, los más jóvenes suelen pasarse el desayuno, o porque se levantan tarde o porque salen rápido para la escuela.

Lo cierto es que si esto se hace un hábito, puede haber consecuencias indeseadas para la salud, a corto o mediano plazo.

Ayunar durante varios días o semanas no sólo no garantiza la pérdida de peso, sino que puede comprometer el bienestar y la salud. Aún más, el desayuno debería ser la comida más importante del día, ya que con él se inicia la jornada, brinda la energía necesaria para dar comienzo a las actividades cotidianas.

Riesgos y consecuencias

*Aumenta las posibilidades de sufrir trastornos alimentarios -anorexia nerviosa, bulimia nerviosa, atracones, etc.-.

*Con ello, al ralentizar el organismo, de sobrepeso o, por el contrario, malnutrición.

*Problemas renales y/o trastornos en la función intestinal.

*Con el tiempo, puede comprometer la salud cardiovascular.

*Cansancio, debilidad, falta de concentración y de memoria, con su repercusión negativa sobre los estudios y actividades diarias.

*En casos extremos, y por bajo peso, interrupción de la regla en las mujeres.

*Retraso en el crecimiento.

Para evitar éste mal hábito o trastornos alimentarios, será necesario que los padres conversen con sus hijos y les expliquen que no es un tema menor.

Además, la familia deberá tener y mantener hábitos alimenticios y de vida saludables, respetar los horarios de las comidas, y que éstas sean adecuadas en cantidad y calidad.

Es importante entender que los niños (y luego, jóvenes) adquieren los hábitos de sus padres, por lo que habrá que predicar con el ejemplo.

Al respecto, el Grupo de Revisión, Estudio y Posicionamiento de la Asociación Española de Dietistas-Nutricionistas (GREP-AEDN) publicó en junio de 2010 un documento que recogía una amplia revisión bibliográfica sobre este tema, titulada ‘Si tú comes frutas y hortalizas, ellos también lo harán’, en el que se compartieron valiosas frases para reflexionar y llevar a la acción:

La influencia de los adultos no sólo abarca lo que estos ofrecen a los niños para comer, o los consejos que dan al respecto de la alimentación, sino sobre todo el modelo que ofrecen a dichos niños. Su manera de alimentarse, por tanto, se puede tomar como un marcador de cómo se alimentarán los niños en el futuro” (Sutherland, 2008).

El rol que desempeñan los padres o cuidadores podría ser un método mejor para conseguir que la alimentación del niño sea saludable, que los intentos de controlar su dieta” (Scaglioni, 2008).

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Periodista general recibida en TEA Mar del Plata, en el año 2005, con promedio distinguido.Actualmente soy editora de contenidos para las redes de Bitablog y Smallsquid. También he escrito para otras, como el Sobre de los Blogs. Desde mis inicios, me ha atraído todo la relacionado con Internet y los medios digitales, así como el mundo de la salud y el bienestar, del turismo y los viajes, la comunicación y la cultura en general.

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