Adelgazar durmiendo, ideas para que lo consigas

Adelgazar durmiendo

¿Es posible adelgazar durmiendo? ¿y si es así cómo puede ser que estemos dejando pasar esa gran oportunidad? La realidad es que todo tiene su letra pequeña y sus cosas que hay que saber reconocer. No vamos a meternos en la cama y despertarnos con 20 kilos menos. Eso sería un milagro. Pero sí es cierto que hay algunas cosas de las que nos beneficiamos mientras estamos en brazos de Morfeo, muchas de las que normalmente no somos conscientes, pero para las que hay que hacer algunas acciones antes de irnos a la cama. Hoy os enseñaremos a que aprovechéis las horas de sueño que invertís en la cama para perder peso al mismo tiempo.

Adelgazar durmiendo gracias a la proteína

Recientemente se han llevado a cabo varios estudios en Estados Unidos donde se ha potenciado la ingesta de proteína antes de que se fueran a dormir los participantes en estas investigaciones. La intención era comprobar si la proteína jugaba un papel activo para que durante la noche y en las horas posteriores el cuerpo ayudara a reducir el peso de una forma más significativa. Los resultados fueron totalmente definitorios, comprobándose que tomar un poco de proteína antes de irse a la cama puede tener muchos efectos beneficiosos. El principal, y el que nos acontece en este caso, es el relacionado con el peso. Quienes tomaron la proteína por la noche disfrutaron al día siguiente con una quema de calorías más intensa que en los otros casos o en comparación a un día en el cual no habían tomado esas proteínas. Hay que tener en cuenta que la quema de calorías se produjo en reposo y no realizando un deporte, algo que podría haber alterado la eficiencia de los resultados.

Por otro lado, al introducir las proteínas antes de dormir lo que ocurrió durante la noche es que el cuerpo aumentó la velocidad con la cual reparó el tejido muscular que había sido dañado. Un beneficio que podríamos creer que no tiene un efecto directo sobre la pérdida de peso, pero que en realidad sí lo tiene. A lo que nos remiten los investigadores encargados del estudio es a recordar que en el momento en el que nosotros aumentamos nuestra masa muscular o la recuperamos con el descanso, lo que hacemos es conseguir un efecto positivo en el movimiento, proceso en el cual conseguimos quemar más calorías. Así que solo tenemos que unir cabos para ver que si regeneramos la masa muscular, quemamos más calorías y por lo tanto perdemos más peso. Todo cuadra. Las pruebas del estudio se realizaron tomando como base la ingesta de un batido proteínico de 30 gramos, algo que también podríamos hacer en nuestro hogar con la supervisión adecuada.

Hay que dormir con una temperatura reducida

Muchas personas tenemos la costumbre de taparnos por la noche y eso evita que podamos perder peso durmiendo. Lo hacemos de manera automática, por costumbre y tradición. Pero haciéndolo no nos damos cuenta de que estamos impidiendo que nuestro cuerpo queme todas las calorías que podría gastar en este periodo de descanso. Y el problema es que no solo nos tapamos con la sábana en invierno cuando está justificado, sino que también lo hacemos incluso en verano, sobre todo si tenemos unas sábanas que nos proporcionen un agradable efecto de frescor.

Dormir para bajar de peso

¿Pero por qué ocurre esto con la temperatura? Lo que recomiendan los expertos a la vista de los descubrimientos realizados con estudios recientes es que deberíamos dormir a una temperatura ambiente que no suba de los 19 grados. Si hacemos esto, aunque quizá nos resulte un poco incómodo, estaremos proporcionando a nuestro cuerpo toda la ayuda posible para que queme calorías mientras nosotros dormimos y no nos enteramos de nada. ¿Puede haber una mejor estrategia para adelgazar? Si subimos la temperatura, nos tapamos o nos ponemos un pijama de lana, lo que haremos será reducir el margen de quema de calorías, que se irá reduciendo de forma progresiva.

El motivo por el que esto ocurre seguro que ya lo has imaginado, dado que se basa en un principio que todos hemos escuchado en alguna ocasión. Cuando hace frío nuestro cuerpo se pone en marcha para trabajar a pleno rendimiento con la intención de que su temperatura media no se reduzca. Lo que esto provoca es que la energía que se consume mientras el cuerpo nos calienta se descuente en calorías que vamos quemando. Podéis imaginarlo como un tren en el cual van a echando troncos de leña para que la maquinaria pueda funcionar a máxima velocidad.

Además, hay otras cosas que podemos hacer por la noche para adelgazar durmiendo. Una de ellas es mantenernos alejados de la luz azul de los dispositivos móviles. Si la dejamos de lado nuestro cuerpo generará más melatonina y esta hormona se ocupa de producir un efecto de adelgazamiento de una manera indirecta (generando la grasa opuesta a la que intentamos eliminar). También debemos dormir las horas suficientes, dado que otros estudios han confirmado que quienes descansan más tiempo consiguen quemar más calorías tras las comidas.

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