Si bien el ejercicio es beneficioso para la salud y quiénes llevan una vida activa tienen muchas menos posibilidades de padecer problemas cariovasculares, entre otros males, en un mediano a largo plazo, se ha dado a conocer una alerta con respecto a la relación riesgosa que puede llegar a tener el ejercicio con el tabaco.
Y aquí va otra razón para mantenerse alejado del cigarrillo: el punto parece radicar en el monóxido de carbono presente en el humo del tabaco, el cual no sólo constituye por sí mismo un riesgo ya que puede provocar daños coronarios y pulmonares a corto plazo, sino que también podría causar broncoespasmos durante la práctica de ejercicios.
Estos broncoespasmos podrían también verse acompañados por otros síntomas peligrosos, como una oxigenación insuficiente de los tejidos, y la aceleración desmedida de los latidos del corazón y del ritmo respiratorio.
Por estos motivos, se recomienda siempre dejar el tabaco antes de idear y ejercutar un plan de entrenamiento intensivo, y, de ser posible, hacerse un chequeo médico y consultarlo con un profesional previamente.
Vía Infobae.com
1 Comentarios

Hola! muy interesante el articulo, hay que tener cuidado sobre todo cuando se es fumador y a la vez se lleva una vida deportiva, tratar de no hacer ejercicios fuertes y dejar de a poco el cigarrillo ya que de un día para otro es muy dificil y lo mas posible que no se abandone, saludos!!