Si tienes un antojo intenso de chocolate –uno de los más comunes, por cierto-, y tu conciencia te dicta que no debes ceder, pues bien, toma tu abrigo y sal por una caminata.
Un reciente estudio británico en el cual participaron 25 personas halló que el acto de dar una caminata –breve, de sólo unos 15 minutos- había reducido sus ansias por chocolate.
Durante el estudio en cuestión los participantes “chocolate-adictos” pasaron tres días de abstinencia, período tras el cual se les pidió que completaran una caminata de 15 minutos o se tomaran un momento de descanso. Después, los motivaron a realizar una actividad que incentivara el antojo. Tras realizar el ejercicio estos individuos tuvieron un menor deseo de comer en comparación con quiénes solo tomaron la pausa.
Añadir un comentario
