A lo mejor por estos días, más que nunca, quieras tener a mano algunos consejos más para tratar el dolor de estómago, o alguna indigestión u otros ítems relacionados. Veamos entonces otras opciones caseras para aquellos momentos que tu vientre se hace notar, de alguna u otra manera, a gritos:
*Para aliviar las náuseas. El jengibre puede ayudar: deberás cortar rodajas pequeñas de esta raíz y colocarlas en agua caliente. Luego, las escurrirás bien y colocarás en una bandeja para conservar en el congelador. Cada vez que te sientas mareado, con náuseas, puedes retirar un trozo de jengibre congelado y colocarlo en tu boca, como si fuera un caramelo. Verás que las propiedades anti nausea del jengibre actuarán de maravillas. Esta opción puede ser de gran utilidad en casos de embarazadas también.
*Para la flatulencia. Tres veces por día, puedes probar con tomar dos cápsulas recubiertas de menta –de 500 mg. cada una-. La menta es ideal para aliviar los intestinos relajando las paredes gastrointestinales y barriendo con las bacterias que provocan los gases.
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Cuando a uno le nombran la enfermedad de Parkinson es posible que enseguida piense que sólo es un mal que sufren las personas de edad avanzada.

Hace unos días hablábamos de lo díficil que puede ser esta época del año para nuestro sistema digestivo, y, a fin de cuentas, salud. Se acercan las celebraciones de fin de año y los platillos demasiado pesados pueden ser nuestra perdición.
Por suerte, desde el mundo científico, también surgen buenas noticias: un reciente estudio de la Universidad de Nueva York (Estados Unidos) halló que dormir la siesta puede ser algo más que un pequeño descanso entre horas, puede hacer por nuestra memoria y el buen estado de nuestro cerebro.
Si bien las fiestas de fin de año son esperadas por todos y un muy buen motivo para reunirse en familia, suelen ser también ocasión para realizar 
Para esta época del año los embotellamientos, y sobre todo en las grandes ciudades, suelen ser aún más comunes que de ordinario. Si te has quedado atascado en medio del tráfico hay algunas otras opciones mejores para ejercitar (todo momento es válido para hacerlo) que tocar, una y otra vez, la bocina, que tal si la próxima vez pruebas con estos sencillos ejercicios:
