
*A la hora de untar tu galleta o tostada, retira la mantequilla o margarina un tiempo antes del refrigerador para que se ablande, así podrás colocar menos cantidad y esparcirla mejor.
Asimismo, opta siempre por mantequillas reducidas en grasas, o por una margarina con la mayoría de su composición de grasas poliinsaturadas y libres (o al menos bajas) de grasas trans.*Salvo en el caso de los niños, siempre es preferible consumir leche semidescremada o descremada.
*A la hora de comer carne, escoge cortes magros.
*En el momento de cocinar, también es importante que utilices un método adecuado que no sume grasas y calorías a tu comida: siempre es mejor asar o estofar la carne u otros alimentos, que freírlos.
*También opta por aceites vegetales líquidos (de girasol, de oliva, etc.) para cocinar y no grasas sólidas.
*En lugar de consumir grasas animales siempre, recuerda que también hay otras fuentes vegetales que, incluso, son más ricas en otros nutrientes: los frutos secos son buen ejemplo.
*Finalmente, no olvides de chequear las etiquetas de los productos que vayas a comprar: debe figurar el contenido de grasas totales, de gras poliinsaturada, monoinsaturada, saturadas e hidrogenadas. Así podrás elegir aquellos que contengan menos cantidad de grasas, y de las más sanas (vegetales, pero recuerda: no hidrogenadas o trans).
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